Los estudios sobre el impacto humano en los ecosistemas, premio Fronteras del Conocimiento en Ecología

Los ecólogos Marten Scheffer y Gene Likens, premio Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA en la categoría de Ecología y Biología de la Conservación. (Foto: FBBVA)

La Fundación BBVA ha concedido el premio Fronteras del Conocimiento en la categoría de Ecología y Biología de la Conservación a los ecólogos Gene Likens (EE UU, 1935) y Marten Scheffer (Holanda, 1958).

El jurado considera que “su trabajo ha contribuido de manera decisiva a uno de los principales desafíos de esta disciplina científica: comprender e incluso predecir la reacción de los ecosistemas a las alteraciones provocadas por la actividad humana”.

“Han transformado nuestra comprensión de cómo las actividades humanas están cambiando la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas naturales, y además han aportado herramientas para evitar su deterioro”, señala el acta.

Gene Likens es catedrático en el Instituto Cary de Estudios del Ecosistema de Nueva York (EE UU). Descubrió el impacto que tiene la lluvia ácida en los Estados Unidos, un trabajo que llevó a la aprobación de varias leyes medioambientales, como la Clean Air Act Amendment de 1990 y la búsqueda de energías limpias.

Likens es pionero en la realización de estudios del ecosistema a largo plazo. Su investigación comenzó en 1963 y desde entonces continúa realizando mediciones en la misma zona. Sus resultados han demostrado que los efectos negativos de la lluvia ácida son, además de importantes, duraderos.

“La lluvia ácida es un grave problema ambiental que afecta al agua, al suelo, y los bosques”, explica Likens. “En Estados Unidos ha habido una reducción muy sustancial en el principal compuesto que causa la lluvia ácida, y la acidez de la lluvia y la nieve se ha reducido en un 80%, pero la lluvia ácida ha estado cayendo durante muchos años, lo que ha hecho que los suelos sean mucho más sensibles a otros impactos”.

El trabajo de Marten Scheffer, catedrático de la Universidad de Wageningen (Holanda), demostró el colapso repentino de los ecosistemas debido a la acción humana, unos efectos potencialmente irreversibles.

Su investigación ayuda a predecir el riesgo que sufren los ecosistemas de sufrir estos cambios abruptos y también cómo evitarlos mediante lo que denomina tipping points, puntos de inflexión y potencialmente de no retorno.

“Lo que hacemos es tratar de determinar cuánto de lejos estamos de un tipping point”, señala Scheffer. “En la práctica, eso te proporciona una medida de la capacidad de un ecosistema para recuperarse tras una perturbación”.

Una de sus últimas investigaciones aplica su modelo al ecosistema de Doñana, aportando recomendaciones para fortalecer las marismas ante el cambio climático. El parque nacional se encuentra ahora mismo amenazado, según Scheffer, por varias toxinas que aumentan por los fertilizantes de los cultivos en la zona. (Fuente: SINC)

Fuente: noticiasdelaciencia.com

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