Esta es el ave más rara de España: solo queda una pareja

Ejemplar de alcaudón chico.

Birdlife International publica su último informe sobre el estado de los pájaros europeos y las noticias no son buenas para muchas especies

Cerca de Lleida (Cataluña) sobrevive la última pareja de alcaudón chico (‘Lanius minor’) de toda España. Este pequeño pájaro, que apenas supera los 30 centímetros de envergadura, bien podría definirse como un gorrión blanco con antifaz. Su presencia en nuestro país acaba de convertirse en anecdótica, según revela un informe sobre el estado de conservación de las aves europeas publicado este sábado por BirdLife International. El responsable principal es la ausencia de ‘bichos’ en los campos que llevarse al pico. Se trata de un ejemplo más de un problema global: el declive de muchas especies con plumas a lo largo de toda Europa.

“España llegó a tener entre veinte y treinta parejas de alcaudón chico, pero han desaparecido”, explica a Teknautas el coordinador del Área de Estudio y Seguimiento de Aves de SEO/Birdlife, Juan Carlos del Moral. Esta ave es una de las más escasas de la fauna ibérica debido a que nuestra península se encuentra justo en el límite de su área de distribución. En Europa habitan entre 77.000 y 320.000 parejas, pero su disminución es también acusada por todo el continente.
El alcaudón chico es un ave paseriforme migratoria que, en España, se encontraba hasta ahora en el noreste de Girona y en localidades aisladas del valle del Ebro. El libro Rojo de las aves de España, en su edición de 2004 [PDF], ya aseguraba que su presencia quedaba limitada a cinco términos municipales de Huesca, Girona y Lleida; establecía su número en un máximo de 25 parejas reproductoras y catalogaba la especie “en peligro crítico” a nivel nacional.

La única pareja está en Lleida, aunque en Cataluña se están esforzando hasta el punto de que han intentado reintroducir la especie
El informe ‘European Birds of Conservation Concern’ recién publicado por Birdlife International reduce la población hispana aún más: “La única pareja está en Lleida, aunque en Cataluña se están esforzando hasta el punto de que han intentado reintroducir la especie”, asegura Del Moral. Esta ave pasa el invierno en el sur de África y se desplaza a España y el resto de Europa para criar. Aquí vive en parajes agrícolas, cerca de cultivos de cereal y alfalfa, pastizales y linderos con árboles y arbustos, donde puede encontrar su principal alimento: insectos de gran tamaño como escarabajos.

Del Moral explica que, en los ambientes donde habita, el uso excesivo de fitosanitarios ha acabado con los ‘bichos’ que componen el menú del alcaudón chico. No es el único motivo de que solo una pareja resista en los campos leridanos: la pérdida de hábitat consecuencia de la intensificación agrícola, los veranos más lluviosos y el clima más húmedo también merman sus poblaciones. Eso sin contar la depredación de animales como garzas y los riesgos del viaje bianual que llevan a cabo desde el sur de África hasta Europa.

La presencia de alcaudón chico en España puede parecer anecdótica, pero Del Moral comenta que la situación del resto de alcaudones no es mucho mejor, algo que confirman los datos de Birdlife International. “Las otras tres especies tienen poblaciones de miles de parejas y les va igual de mal”. El alcaudón meridional (‘Lanius meridionalis’), catalogado como vulnerable en Europa, cuenta con entre 359.000 y 595.000 parejas en España, lo que supone un declive del 57% desde el último censo de 2000. Algo grave porque nuestro país es “uno de los más importantes para estos animales”.

Sean chicos o meridionales, el caso de los alcaudones es solo un reflejo del problema que sufren las aves por toda Europa, España incluida. “Las aves marinas, esteparias y ligadas a los medios agrícolas continúan en declive”, asegura a Teknautas el responsable de Conservación para Europa y Asia Central en BirdLife Internacional, Iván Ramírez, que ha participado en el informe de la organización.

España cuenta también con el paseriforme más amenazado de Europa, el pinzón azul de Gran Canaria, un ave que bien podría servir de logo para Twitter. Otra especie que podría desaparecer de nuestro territorio en los próximos 30 años por culpa de las capturas pesqueras accidentales es la pardela balear. “Algunas aves como las rapaces se están beneficiando de los proyectos Live de conservación, pero muchas otras requieren medidas muy concretas en determinados países”, asegura Ramírez.

Fuente: elconfidencial.com

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