Nos quedamos sin grillos y saltamontes

Es posible imaginar una calurosa noche de verano sin el inconfundible canto de fondo de los grillos? Resulta difícil, pero lo cierto es que la intensificación del empleo de las tierras agrícolas y el desmesurado uso de plaguicidas, herbicidas y fertilizantes está acabando a pasos agigantados con los grillos y saltamontes de nuestros campos y, por lo tanto, con una de las principales fuentes de alimentación de aves y reptiles. Así se desprende de un reciente informe de la Comisión Europea sobre datos de la Lista Roja Europea de saltamontes, grillos y chicharras de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

El grupo de animales formado por saltamontes, grillos y chicharras es la base de la cadena trófica de nuestros ecosistemas; sin ellos, la relación entre predadores y presas desaparece y además pueden perderse todas las especies que se alimentan de estos ortópteros. El informe es contundente en sus conclusiones: una cuarta parte de las especies están amenazadas en Europa. Su principal amenaza es la intensificación del uso de tierras agrícolas. Este hecho hace que la mejora del estado de conservación de grillos y saltamontes, así como la prevención de futuros descensos en Europa de estas especies, requiera esfuerzos y compromisos cada vez mayores por parte de la Unión Europea y de sus Estados miembro.

De las 1.082 especies evaluadas, un 25,7% están amenazadas de extinción en Europa

La Lista Roja Europea de saltamontes, grillos y chicharras proporciona la primera evaluación exhaustiva del riesgo de extinción de todas las especies de ortópteros originarias de Europa.

De las 1.082 especies evaluadas, un 25,7% están amenazadas de extinción en Europa. Esto se debe principalmente a la pérdida de hábitat como resultado de la intensificación agrícola.

Responsabilidad Europea
La evaluación también indica que, de todos los grupos de invertebrados terrestres e insectos evaluados hasta la fecha para la elaboración de la Lista Roja, los ortópteros son las especies más amenazadas, con un alto nivel de endemismos: 739 especies (68,3%) son endémicas de Europa y, de ellas, 231 (más de un 30%) están amenazadas. Dado que estas no se encuentran en ningún otro lugar del mundo, Europa tiene una gran responsabilidad para conservarlas, por lo que debe adoptar medidas inmediatas para mejorar la situación de estas especies y abordar
la degradación de sus hábitats.

El estudio recomienda que la Política Agrícola Común (PAC) promueva los sistemas tradicionales de uso agrícola de baja intensidad de la tierra, en particular el pastoreo, la reducción a largo plazo del uso de plaguicidas y fertilizantes, y la adopción de alternativas en la gestión de plagas. Además, según el informe, los ortópteros deben incluirse en las evaluaciones de impacto ambiental de nuevos proyectos, y recomienda el desarrollo de estrategias de conservación para las especies de grillos y saltamontes europeas con mayor riesgo de extinción.

Por otra parte, debería restaurarse el hábitat degradado de las especies amenazadas en toda Europa, reducir su fragmentación y elaborar directrices para su manejo óptimo. También deberían desarrollarse planes de acción para reintroducir especies en países en los que estén extintas a nivel regional. El estudio recomienda que la lista roja se revise cada diez años. SEO/BirdLife ha alertado recientemente sobre la posible disminución de algunas poblaciones de insectos en muchas zonas de Extremadura.

Grillo campestre

El salto de la langosta
Tras la reunión de la Mesa de la Langosta el pasado mes de marzo, a la que SEO/BirdLife asiste como observadora, se ha podido constatar la dramática disminución de la población de langosta mediterránea registrada por los sistemas de seguimiento de la Junta de Extremadura desde hace décadas.

Las actuaciones sanitarias previstas en la campaña de la langosta sólo se activan cuando el nivel de las poblaciones de estos ortópteros se considera suficientemente elevado para preocupar a la agricultura. Sin embargo, estos niveles hace varios años que no se alcanzan en muchos lugares, más bien al contrario y las puestas de huevos de los insectos estudiados no hacen más que disminuir.

Esta preocupante tendencia en la langosta mediterránea puede ser un aviso de que los problemas que sufren los insectos están mucho más extendidos y son mucho más graves de lo que se conoce en Extremadura y puede que no estén directamente relacionados con los tratamientos concretos para controlar las plagas de langosta, que además suelen hacerse a pie sobre el terreno.

Aves perjudicadas
SEO/BirdLife viene registrando en Extremadura (y en el resto de España) descensos constantes y preocupantes de muchas especies de aves ligadas a medios agrarios que precisamente dependen de los insectos como base de su alimentación. Así, se han documentado disminuciones de hasta un 40 % de la población del cernícalo primilla o del mochuelo, pequeña rapaz nocturna insectívora. Además se han detectado descensos de más del 30% en otras aves que, aún siendo granívoras, dependen de los insectos para sacar adelante a sus pollos en las etapas más difíciles de crecimiento, como la perdiz o la avutarda. Incluso alguna especie ha tenido que ser elevada a la categoría de “en peligro de extinción” por mermas de hasta el 70% en los últimos 20 años, como el sisón común (Ave del Año 2017), también insectívoro en las fases de crecimiento de los pollos.

Contando grillos bajo la luna
Desde 2014 los voluntarios del programa Noctua de SEO/BirdLife, que realiza el seguimiento de las aves nocturnas, anotan en sus visitas de campo los grillos y grillotopos detectados durante los muestreos con el objetivo de disponer de información de estas especies y realizar estudios de su abundancia o escasez relacionados con las poblaciones de aves nocturnas. La aplicación móvil Seguimiento de Aves (disponible en Play Store y Apple Store) permite a los voluntarios registrar en tiempo real la presencia de estas especies.

Hasta la fecha se han obtenido 2.066 registros de grillos y 1.461 de grillotopos. Aunque demasiado escasos para conocer tendencias, por la brevedad de tiempo de muestreo, los datos son útiles para tener una aproximación de la presencia de estas especies en nuestros campos. Para empezar, muestran que hay una diferencia en su fenología. Los grillos tienen máxima actividad al final del periodo del censo del programa Noctua, es decir, al final de la primavera. Sin embargo, los grillotopos se muestran más activos al principio de la estación.

Fuente: elindepediente.com

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