El inquietante ‘efecto mariposa’ del cambio climático

Parnassius apollo (hembra)

La disminución en las últimas décadas de hasta un 70% de de ejemplares de estos insectos en la zona del Mediterráneo está relacionada con la subida de temperaturas.

Asturias impulsa un plan de seguimiento de la población de estas polinizadoras en cinco parques naturales. Los resultados de este nuevo estudio se unirán a una Red de seguimiento europea y a otros trabajos hechos en España

El cambio climático también perjudica a las mariposas. Los investigadores han estudiado durante dos decenios las poblaciones de lepidópteros de Catalunya, Andorra y Menorca. Y los resultados han sido que un 70% de las mariposas mediterráneas están en declive por culpa del cambio climático y las variaciones en los usos del suelo, según estudios del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF-UAB) y del Museo de Ciencias Naturales de Granollers (Barcelona).

Para seguir profundizando en la materia, el Gobierno del Principado de Asturias impulsará el próximo año un grupo de trabajo para hacer un seguimiento en la población de estas polinizadoras por los cinco parques naturales de la región. La asistencia técnica, estará coordinada por el biólogo Hugo Mortera Piorno, quien dará formación a una red de voluntarios, que tratarán de hacer un censo de población y determinarán el número de mariposas por especies, en seis itinerarios que se marcarán en dichos espacios naturales, tres de pradería y tres de montaña. Los itinerarios, con un recorrido de 1,2 kilómetros de longitud, se repetirán unas 10 veces al año y se tendrán que prolongar en el tiempo para un análisis válido de los resultados.

Según este especialista en medio ambiente, la finalidad de este trabajo es ver si las mariposas van a más o menos en la región y determinar posibles cambios en su hábitat fruto del calentamiento global. Según Mortera, uno de los mejores indicadores del cambio climático es la salud de las mariposas. Sus cambios en su abundancia o diversidad reflejan el estado de nuestros espacios naturales, porque como buenas polinizadoras tienen su función en el ciclo biológico natural y aporta mucha información sobre nuestro ecosistema. En este sentido, comentó que en Asturias existen unas 145 especies, de las que cuatro o cinco están bastante amenazadas.

La especie Parnassius Apollo es de las que presuntamente se verán afectadas por el cambio climático, pues en el sur de Europa es una mariposa ligada a montañas. La Phengaris Nausithous está en riesgo de extinción y es muy escasa en Asturias. El estudio valorará si todavía hay algún ejemplar en esta región. Ambas en las imágenes anexas.

Red Europea de estudios

Las conclusiones de este trabajo se unirán a una Red Europea de seguimiento de lepidópteros, que coordina a investigadores, gestores y voluntarios. El estudio de las mariposas no es nada nuevo. En Europa se inició en la década de los 70, en Inglaterra. Y, en la actualidad hay por todo el continente 6.000 itinerarios marcados. En España, los pioneros fueron los catalanes, los primeros estudios los realizaron hace 30 años. Y a partir del 2010 se empezaron a generalizar en todo el territorio nacional.


Phengaris nausithous (macho) HUGO MORTERA

Uno de los trabajos que refuerzo el cambio en los lepidópteros por el aumento en la temperatura es el trabajo desarrollado por investigadores de la Universidad Juan Carlos I de Madrid (2005), en la Sierra del Guadarrama. Los resultados del estudio demuestran que, la temperatura media anual de la Sierra del Guadarrama ha sufrido un aumento de 1,3 grados en los últimos 30 años. Los que ha provocado que los límites altitudinales inferiores de varias especies de mariposas se desplazaron hacia zonas más elevadas, teniendo como consecuencia una reducción en su área de distribución regional.

Como consecuencia, se produjo una disminución de la riqueza de especies en las localidades situadas por debajo de los 1.200 metros de altitud. Por encima de esa cota, se amplían llegando a colonizar zonas más altas. Asimismo, también se revela que, en la actualidad, muchas especies han desaparecido de las zonas bajas. Y según este estudio, el principal factor responsable de los cambios observados es la variación climática y no las modificaciones en los usos del suelo.

No obstante, en Asturias también se tratará de estudiar si el abandono de la zona rural y de la limpieza de los bosques afecta a estas especies. Asimismo, también se ha detectado que el aumento de la temperatura está propiciando la migración de mariposas que antes se veían en el límite de entre Asturias y León hacían el territorio del Principado, por su clima más suave.

Fuente: eldiario.es

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