e-Golf, toma de contacto: 300 kilómetros de autonomía y más potencia en el cuerpo del clásico compacto

La autonomía, el principal punto (junto con el precio) en el que lo usuarios se fijan a la hora de decantarse por un vehículo eléctrico, y en el que los fabricantes están poniendo todas sus armas para competir en un mercado cada vez más en auge.

Y es que en lo poco que llevamos de año, fabricantes como Hyundai, KIA o Renault han trabajado por potenciar la autonomía en sus modelos, y ahora también le ha llegado el turno a Volkswagen.

La compañía alemana ha presentado ante el mundo su nuevo e-Golf, un vehículo eléctrico que mantiene la línea deportiva y los estándares de calidad del clásico y que además, aumenta la autonomía hasta 300 kilómetros, frente a los 190 kilómetros que permitía la anterior versión de este coche eléctrico. ¿Y cómo es la experiencia al volante de un e-Golf? Pues nosotros tuvimos la oportunidad de probarlo en carretera y os lo vamos a contar.

Nadie diría que es eléctrico

Y es que a simple vista, salvo por la ausencia de tubo de escape en la parte posterior, es casi imposible diferenciar un e-Golf de cualquier otro perteneciente a la gama de combustión. Misma línea de diseño y tamaño para el exterior, pero también el interior, donde eso sí, nos encontramos con elementos diferentes como el ‘Virtual Cockpit’, un panel interactivo ubicado en la zona del volante, y la pantalla multimedia Discover Pro, que ya encontrábamos en el anterior e-Golf, pero que ahora alcanza las 9,2 pulgadas.

Como decíamos al comienzo, Volkswagen ha apostado en este vehículo por una batería que promete mayor autonomía y en consecuencia, su tamaño es mayor. Sin embargo, y pese a estar ubicada en la parte posterior del vehículo, justo sobre los asientos, no encontramos una reducción del espacio disponible, que es más que suficiente para poder viajar cómodos.

Pasando a los mandos, en el Virtual Cockpit (situado en el volante) encontramos una esfera (donde estaría normalmente ubicado el cuentarrevoluciones) en la que nos muestra la autonomía, el consumo en kW y la recarga, algo que nos permite ser conscientes en todo momento de cuánto estamos consumiendo y en consecuencia, poder optimizarlo durante la conducción.

Un portento en la carretera

Tuvimos la ocasión de conducir el nuevo e-Golf durante un recorrido de aproximadamente 30 kilómetros y la experiencia fue más que positiva. Nos acompañaba uno de los monitores de la Volkswagen Driving Academy, y nada más arrancarlo percibimos la absoluta ausencia de sonido del motor.

Y es que lo silencioso de los motores eléctricos es, sin duda, una de las cosas que más llaman la atención cuando tenemos la oportunidad de probar un coche de estas características por primera vez. En alguno modelos, como el también recién estrenado Hyundai Ioniq, encontramos un sistema que produce un ruido externo, con el fin de “avisar a los peatones” de que estamos cerca.

Un sistema que se puede activar o desactivar a nuestro antojo, pero que en el caso del Volkswagen e-Golf no lo encontramos disponible. Pero volviendo a lo que sí tenemos disponible en este vehículo, encontramos en la palanca de cambios, además de los modos de conducción (D), paro (P) y marcha atrás (R), una opción con varios modos de retención que nos permite regenerar la energía mientras estamos conduciendo y además, podemos ver cómo la autonomía sube al utilizarlos a través del indicador situado en el Virtual Cockpit.

El nuevo e-Golf cuenta con varios modos de retención que nos permiten regenerar la energía mientras estamos conduciendo
¿Y cómo se comporta en la carretera? Pues sobre el papel sabemos que el motor desarrolla una potencia de 100 kW (136 CV) y un par máximo de 290 Nm con el que tenemos la posibilidad de alcanzar los 100 kW de potencia con solo pisar el acelerador, y realmente es así, pues el e-Golf tiene un reprís impresionante con el que podemos adelantar o salir de un apuro sin miedo alguno.

Por lo demás, la experiencia de conducción es fabulosa, el automatismo se agradece, y todo ello unido al silencio que nos regala, hace que en algún que otro momento tengamos la sensación de que el coche “flotase” por la carretera. Sin duda una experiencia muy distinta a la que te acostumbras con facilidad.

Autonomía más que eficiente

Y acabamos con el punto crítico a la hora de que el usuario se decida por uno de estos vehículos, la autonomía. El e-Golf incorpora una batería de iones de litio con una densidad energética de 35,8 kWh (el modelo anterior contaba con 24,2 kWh). Pero yendo a cifras concretas en uso, diremos que, nosotros partimos con una autonomía de 249 km y al terminar de recorrer los aproximadamente 30 kilómetros del trayecto, el indicador marcaba 237.

El gasto energético es muy bajo y además, la posibilidad de regeneración lo optimiza aún más
Con esto podemos concluir que el consumo medio es muy bajo ya que además, como explicamos anteriormente, la posibilidad de recuperación nos permite optimizar aún más este recurso tan importante en un coche de su categoría.

e-Golf precio y disponibilidad

El Volkswagen e-Golf ya se puede adquirir en el mercado y su precio de salida, en su versión más básica, es de 34.000 euros, aunque Volkswagen ofrece los habituales descuentos por financiación con la financiera de la compañía. Un precio quizás algo elevado aún para un mercado emergente en el que los cambios y las innovaciones están, y estarán durante bastante tiempo, a la orden del día.

Fuente: xataka.com

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