La central nuclear de Cofrentes se avería de nuevo un mes después de una compleja reparación

Vista aérea de la central nuclear de Cofrentes EFE

La parada no programada se prolongará una semana para realizar trabajos sobre el accionamiento hidráulico de las barras del reactor.

La central nuclear de Cofrentes acumula incidentes a las puertas de la renovación de la concesión.

La línea del sistema de agua de la central de Cofrentes afectada por la incidencia. Tecnología sueca usada en Fukushima interviene en la avería que ha obligado a parar la nuclear de Cofrentes.

La central nuclear de Cofrentes vuelve a estar averiada. Está de nuevo en parada no programada un mes después de su puesta en marcha tras la compleja reparación de una avería que la tuvo 75 días inactiva. En aquel momento encadenó una parada programada con un incidente en una válvula. La nueva detención se produjo el pasado día 5 de enero y se prolongará por una semana para realizar trabajos de mantenimiento en los accionamientos hidráulicos de las barras del reactor.

La plataforma ecologista Tanquem Cofrents ha considerado “incomprensible” esta nueva parada “menos de un mes después” de la puesta en funcionamiento de la central el pasado 6 de diciembre y ha insistido en reclamar que la nuclear sea cerrada.

Tanquem Cofrents considera “que la única explicación posible para la actual parada no programada es que, como ya ocurrió con la ruptura de la válvula, haya pesado más la urgencia para poner en marcha la central que la seguridad de las personas y el medio ambiente. De nuevo Iberdrola prioriza su beneficio económico a corto plazo en lugar de salvaguardar nuestra seguridad”.

La plataforma ecologista añade: “La avería actual afecta al sistema principal de control del funcionamiento de una central nuclear: los accionamientos hidráulicos de las barras de control del reactor. Salvando las distancia, estos accionamientos juegan el mismo papel que los frenos de un vehículo. Las barras de control, que pesan más de una tonelada, absorben el flujo de neutrones y paran así la reacción en cadena entre los átomos de uranio que se fisionan cuando un reactor está produciendo electricidad”.

Según los ecologistas, “las instalaciones de Cofrentes están envejecidas y deterioradas. Por este motivo, pretender alargar su vida después de 2021, cuando expira su permiso de funcionamiento, es una irresponsabilidad”.

Fuente: eldiario.es

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