Alguien pensó que usar una red gigante para recoger plásticos del mar era buena idea, pero no: están barriendo la vida del océano

Alguien pensó que usar una red gigante para recoger plásticos del mar era buena idea, pero no: están barriendo la vida del océano

Algo huele a podrido en el Pacífico. Hemos hablado varias veces de esta ONG holandesa que lleva siete años intentando demostrar la viabilidad técnica y económica de construir un enorme recogedor de basura en el Pacífico, justo donde se encuentra uno de los epicentros del plástico mundial, el «Gran Parche de Basura».

En los últimos días, Ocean Cleanup ha confirmado que, tras la primera e infructuosa puesta en marcha del prototipo, han sido capaces de probar el funcionamiento del sistema autónomo y los resultados parecen claros: el succionador funciona y funciona muy bien. Eso sorprendentemente, es una mala noticia.

Con la última versión de este verano, se han resuelto algunas problemas relacionados con la velocidad que llegaba a alcanzar la barrera impulsada por el viento y que llegaba a dificultar la captura de los plásticos. Sin embargo, hay algo que no han solucionado: su impacto en los ecosistemas marinos donde opera.

¿Qué está pasando con la propuesta?

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A principio de año, Rebecca R. Helm, profesora asistente en la Universidad de Carolina del Norte, Asheville denunció que el sistema de Ocean Cleanup tenía muchas posibilidades de afectar a la vida marina flotante que, también, vive en las regiones del Pacífico donde trabaja el sistema.

Aunque no es muy conocido, los océanos tienen todo un ecosistema flotando cerca de la superficie, el pleuston. A veces, la acumulación de organismos es tan densa que constituyen verdaderas islas flotantes. Helm explicaba convincentemente que la tecnología de la ONG holandesa no era lo suficientemente fina como para diferenciar la basura de formas de vida como los dragones azules. Desde su punto de vista era matar moscas a cañonazos.
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Ocean Cleanup contestó y Helm volvió a la carga poco después poniendo de relieve que las respuestas de la organización no eran satisfactorias. La controversia se quedó ahí y la comunidad científica asumió que la nueva versión en la que estaban trabajando intentaría resolver el problema.

Sin embargo, las fotos que están circulando estos días señalan que no es así. Muy al contrario, de hecho. Según Helm y como se puede ver en las fotografías, lo que muestran las fotografías de la organización es que el sistema está recogiendo formas de vida marina de forma sistemática. Es curioso que la iniciativa más grande para limpiar el océano conlleva la destrucción de una parte de ese mismo océano.

Fuente: xataka.com

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