El mundo compra un millón de botellas de plástico por minuto que acaban en vertederos o en el mar

Entre 5 y 13 millones de toneladas de plástico se filtran cada año en los océanos del mundo y son ingeridos por aves marinas, peces y otros organismos. EFE

El consumo anual de botellas de plástico alcanzará medio billón en 2021, superando ampliamente los esfuerzos de reciclado.


Las principales marcas de bebidas producen el mayor número de botellas de plástico: Coca Cola hace más de 100.000 botellas al año; 3.400 por segundo.

Cada minuto se compra un millón de botellas de plástico en todo el mundo, y la cifra se disparará otro 20% para 2021, creando una crisis medioambiental que algunos activistas comparan en gravedad con el cambio climático.

Nuevos datos obtenidos por the Guardian revelan un aumento en el uso de botellas de plástico, más de medio billón de las cuales se venderán anualmente a finales de esta década.

La demanda, equivalente a la compra de 20.000 botellas por segundo, está impulsada por un deseo de agua embotellada aparentemente insaciable y por la llegada de la cultura de consumo occidental a China y a la región de Asia Pacífico.

En 2016 se vendieron más de 480.000 millones de botellas de plástico de bebidas en todo el mundo, frente a los 300.000 millones de hace una década. Puestas en fila, se quedarían a mitad de camino hacia el Sol. En 2021, esta cifra aumentará hasta los 583.300 millones, de acuerdo con las estimaciones más actualizadas del informe global de tendencias de envases de Euromonitor International.

La mayoría de las botellas de plástico utilizadas para bebidas sin alcohol y agua están hechas de tereftalato de polietileno, que es altamente reciclable. Pero mientras su uso aumenta en todo el mundo, los esfuerzos de recoger y reciclar las botellas para evitar que contaminen los océanos no logran seguirle el ritmo al consumo.

De las botellas compradas en 2016, menos de la mitad se recogió para su reciclado y solo el 7% de aquellas recogidas se convirtió en nuevas botellas. En su lugar, la mayoría de las botellas de plástico producidas acaba en vertederos o en océanos.

El plástico, parte de nuestra cadena alimenticia

Entre 5 y 13 millones de toneladas de plástico se filtran cada año en los océanos del mundo y son ingeridos por aves marinas, peces y otros organismos. Para 2050, el plástico de los océanos pesará más que los peces que haya en ellos, de acuerdo con una investigación de la Fundación Ellen MacArthur. Los expertos advierten que parte de estos residuos ya están entrando en la cadena alimenticia humana.

Balas de envases, tras pasar por la planta de selección de residuos. / Foto: Ecoembes

Científicos de la Universidad de Ghent en Bélgica han calculado recientemente que la gente que come marisco ingiere al menos 11.000 pequeñas piezas de plástico al año. El pasado agosto, los resultados de un estudio de la Universidad de Plymouth encontraron plástico en un tercio de los peces pescados en Reino Unido, incluidos el bacalao, la merluza, la caballa y los crustáceos. El año pasado, la Autoridad Europea para la Seguridad Alimenticia solicitó un estudio urgente, citando la preocupación creciente por la salud humana y la seguridad alimenticia “dado el potencial de la contaminación de microplásticos en tejidos comestibles de pescado comercial”.

La exmarinera Ellen MacArthur ahora hace campaña para promover la economía circular en la que las botellas de plástico sean reutilizadas, rellenadas y recicladas en lugar de utilizarlas una sola vez y tirarlas. “Movernos hacia una economía realmente circular para los plásticos es una gran oportunidad de cerrar el círculo, ahorrar miles de millones de dólares y separar la producción de plásticos del consumo de combustibles fósiles”, señala.

Huga Tagholm, del grupo de activismo y conservación marina Surfers Against Sewage, afirma que los datos son aterradores. “La contaminación de plástico rivaliza con la amenaza del cambio climático, dado que contamina todos los sistemas naturales y un creciente número de organismos en la tierra”. “La ciencia actual muestra que los plásticos no se pueden asimilar en la cadena alimenticia. Si se ingieren, tienen toxinas. La producción de plástico se va a doblar en los próximos 20 años y se cuadruplicará para 2050. El momento de actuar es ahora”, añade.

China, un cuarto del consumo mundial

La preocupación por el impacto de la contaminación de los plásticos en los océanos del mundo ha aumentado. El mes pasado, los científicos encontraron cerca de 18 toneladas de plástico en una de las islas más remotas del mundo, un atolón sin habitar al sur del Pacífico.

Camión de reciclaje. / Foto: Ecoembes

La mayoría de las botellas de plástico utilizadas en todo el mundo son para beber agua, de acuerdo con Rosemary Downey, directora del envases en Euromonitor y una de las mayores expertas en la producción de botellas de plástico.

China es responsable de la mayoría del aumento de la demanda. El consumo público chino de agua embotellada representa cerca de un cuarto de la demanda mundial. En 2015, los consumidores en China compraron 68.400 millones de botellas de agua y en 2016 esta cifra alcanzó los 73.800 millones de botellas: 5.400 millones más.

“Este incremento está causado por la creciente urbanización”, explica Downery. “Existe un deseo por un vida saludable y preocupaciones sobre la contaminación del agua subterránea y la calidad del agua del grifo. Todo ello contribuye al incremento del uso de botellas de agua”. India e Indonesia también están viviendo un fuerte crecimiento.

Coca-Cola y sus 3.400 botellas por segundo

Las principales marcas de bebidas producen el mayor número de botellas de plástico. Coca-Cola produce más de 100.000 botellas de usar y tirar al año —o 3.400 por segundo—, de acuerdo con un análisis realizado por Greenpeace después de que la compañía se negase públicamente a revelar su consumo de plástico. Las seis principales empresas de bebidas del mundo usan tan solo una media de 6,6% de tereftalato de polietileno (altamente reciclable) en sus productos, de acuerdo con Greenpeace. Un tercio no tiene objetivos establecidos para incrementar el uso de plástico reciclado y ninguno pretende llegar al 100% de tereftalato de polietileno.

Las bebidas en botellas de plástico podrían estar compuestas de un plástico 100% reciclable, pero las empresas se muestran reticentes a utilizar este tipo de plástico por razones cosméticas, ya que quieren que sus productos estén en un plástico brillante y transparente, señala Steve Morgan, de Recoup en Reino Unido.

En una declaración ante la Cámara de los Comunes británica, la Federación de Plásticos de Reino Unido afirmó que hacer botellas con un plástico 100% reciclable requiere un 75% menos de energía que crear nuevas botellas de plástico vírgenes.

Coca-Cola ha afirmado que sigue considerando las solicitudes de Greenpeace para publicar su uso global de plásticos. Una portavoz de la empresa afirma: “A nivel mundial, seguimos incrementando el uso de plástico reciclado en los países donde es factible y está permitido. Seguimos incrementando el uso del plástico reciclado en los países donde está aprobado para un uso alimenticio, 44 países de los más de 200 donde operamos”.

“Si vamos a aumentar todavía más la cantidad de plástico reciclado en nuestras botellas, se necesita una nueva aproximación para crear una economía circular para las botellas de plástico”, señala la portavoz.

Fuente: eldiario.com




¿Por qué los pesticidas matan a las abejas en Hungría, pero no en Alemania?

Una abeja marcada en la Universidad de York con un dispositivo de identificación por radiofrecuencia. AMRO ZAYED / EPV

Un nuevo estudio sobre los insecticidas de Bayer y Syngenta ofrece sorprendentes datos por países.


Los polémicos insecticidas neonicotinoides, de uso frecuente en el mundo en cultivos de girasol, colza, algodón y maíz, vuelven a estar en el punto de mira. El experimento en el campo más ambicioso hasta la fecha ha mostrado que algunos de estos pesticidas pueden tener un efecto negativo en las abejas, algo que estaba en duda por la inconsistencia de las investigaciones previas. La UE los prohibió parcialmente en 2013 aplicando el principio de precaución.

El nuevo trabajo, financiado por los propios fabricantes de los pesticidas, Bayer y Syngenta, ha estudiado el impacto sobre tres insectos —la abeja de la miel, el abejorro común y la abeja solitaria— en 2.000 hectáreas de cultivos de colza de Alemania, Hungría y Reino Unido. En Hungría, el número de colonias de abejas cayó un 24% durante el invierno. En Reino Unido, entre un 67% y un 79%, aunque en zonas sin neonicotinoides el declive también fue singularmente alto, de un 58%.

Los neonicotinoides, aplicados en las semillas, reducen la necesidad de insecticidas de amplio espectro pulverizados
El estudio, elaborado por el Centro para la Ecología y la Hidrología de Reino Unido, está muy lejos de ser la puntilla para los pesticidas. En Alemania, los científicos no han detectado efectos negativos. Incluso “la vitalidad de las colonias de abejas melíferas aumentó cuando las abejas pecorearon en colza tratada”, según ha destacado Bayer en un comunicado.

La investigación, publicada hoy en la revista Science, se ha centrado en campos de colza cuyas semillas fueron tratadas con los insecticidas tiametoxam, fabricado por Syngenta, y clotianidina, de Bayer. El propio entomólogo Ben Alex Woodcock, primer autor del estudio, subraya las ventajas de estos productos. “Se dirigen a insectos que dañan la planta y se pueden aplicar en semillas en muy bajas dosis, pero protegen a toda la planta y reducen la necesidad de insecticidas de amplio espectro pulverizados”, explica.

Los investigadores creen que los diferentes efectos observados en los tres países se podrían deber a otros factores, como la presencia de enfermedades previas en los insectos o la diferente disponibilidad de flores silvestres en las que alimentarse. “Es posible que haya maneras de mitigar los impactos negativos de los neonicotinoides en las abejas, mediante la mejora de la cría de las abejas o aumentando la disponibilidad de plantas con flores en áreas no cultivadas del paisaje agrícola”, apunta Woodcock.

Un abejorro ‘Bombus rufocinctus’ en una flor de cebollino.ampliar fotoUn abejorro ‘Bombus rufocinctus’ en una flor de cebollino. JEREMY T. KERR

“Los resultados son muy interesantes, pero no son concluyentes del todo”, opina Concepción Ornosa, directora del grupo de Biología y Biodiversidad de Artrópodos de la Universidad Complutense de Madrid. Ornosa, ajena al nuevo estudio, subraya que el equipo de Woodcock solo trabaja con tres especies, criadas artificialmente por empresas para su uso en agricultura, pero “hay miles de especies de abejas silvestres en el mundo”.

La investigadora española subraya que los neonicotinoides no parecen afectar negativamente al abejorro común y a la abeja solitaria el primer año del tratamiento, pero sí el año siguiente. “Es muy relevante, porque pone de manifiesto la importancia de la persistencia de los residuos de neonicotinoides”, señala. El nuevo estudio muestra una menor reproducción de las abejas en las colmenas en las que se hallaron residuos de neonicotinoides.

La bióloga sueca Maj Rundlöf descubrió hace dos años que un compuesto de dos insecticidas, clotianidina y ciflutrina, aplicado a semillas de colza tenía efectos negativos en dos especies de abejas silvestres, pero no en la doméstica abeja de la miel. Para Rundlöf, de la Universidad de Lund, los nuevos resultados de Woodcock “son muy diversos y no son consistentes a lo largo de los tratamientos” con los pesticidas.

La industria ha cargado contra el estudio publicado en Science, pese a haberlo patrocinado
La industria ha cargado contra el estudio publicado en Science, pese a haberlo patrocinado. Bayer arguye que los autores no han tenido en cuenta factores como el tamaño inicial de las colmenas y la diversidad del paisaje circundante entre las zonas tratadas y las no tratadas. “Seguimos convencidos de que los neonicotinoides son seguros cuando se usan y se aplican de forma responsable”, asegura Richard Schmuck, director de Seguridad Medioambiental de CropScience, una división de Bayer.

Peter Campbell, director de Colaboraciones Científicas de Syngenta, destaca los efectos positivos detectados en Alemania. “Esto demuestra que los neonicotinoides se pueden utilizar de manera segura o incluso pueden beneficiar a las abejas en ciertas circunstancias”, sostiene. “Necesitamos entender los factores asociados a los efectos beneficiosos de los neonicotinoides detectados en este estudio, para promoverlos en otros lugares”, opina.

Un abejorro común poliniza flores silvestres junto a un cultivo.Un abejorro común poliniza flores silvestres junto a un cultivo. JEREMY T. KERR

Un segundo estudio publicado en la revista Science añade sospechas sobre el insecticida clotianidina, de Bayer. Un equipo de investigadores de la Universidad de York (Canadá) ha calculado los niveles reales de exposición a neonicotinoides en 11 colmenares de la región de Ontario. Hallaron un cóctel de 26 pesticidas, cuatro de ellos neonicotinoides. Los autores aplicaron entonces las dosis detectadas de clotianidina a abejas marcadas con dispositivos RFID de identificación por radiofrecuencia. Las abejas obreras expuestas a clotianidina en sus primeros nueve días de vida vivieron un 23% menos.

Un segundo estudio sugiere que las abejas expuestas a clotianidina en sus primeros nueve días de vida viven un 23% menos
El estudio sugiere que los neonicotinoides, solubles en agua, se diseminan a partir de los campos de maíz tratados y llegan a otras plantas vecinas, mucho más atractivas para las abejas que el cereal. Para Concepción Ornosa, de la Complutense, la investigación es “interesante”, pero “tampoco es absolutamente concluyente, ya que las condiciones no son reales del todo”.

Lo mismo opina la bióloga sueca Maj Rundlöf. “El experimento, controlado, no es una situación del mundo real, así que siempre es cuestionable si se pueden trasladar estos resultados al mundo real, con muchos otros factores influyendo en las colonias de abejas”, sentencia. Las abejas están amenazadas por la destrucción de su hábitat, por el ácaro Varroa que absorbe sus líquidos internos, por el parásito Nosema apis que perjudica su aparato digestivo, por el cambio climático y por una avispa asiática invasora que ataca sus colmenas. La pregunta es qué papel tienen los insecticidas en este puzle.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) está actualmente reevaluando el riesgo de los neonicotinoides. Una portavoz de la organización explica que, por el momento, sus expertos no van a comentar los nuevos estudios. Su postura se hará pública en un informe completo que se presentará en noviembre. El debate sobre los insecticidas neonicotinoides sigue abierto.

Fuente: elpais.com




Excusas basura de los que tiran residuos en lugares públicos

Fuente Vaqueros (Granada) / CRISTINA QUICLER/AFP/Getty Images

El ‘littering’ es uno de los más problemas medioambientales más graves.

¿A quién no le ha dado pereza alguna vez salir corriendo a recuperar una bolsa de plástico que se ha llevado el viento? El abandono de residuos en espacios públicos es una acción en la que, de una forma u otra, todos caemos a menudo. Se conoce también con el término en inglés littering y es un grave problema medioambiental. Hay quien, más que un despiste, lo incorpora a su vida como una práctica habitual.

Estas son algunas de las excusas basura que los que respetan la naturaleza y el entorno urbano tienen que escuchar a menudo de boca de aquellos que ensucian y se sienten con derecho a hacerlo.

1. “Pero si todo el mundo lo hace”

No es cierto. Hay quien hace justo lo contrario. El proyecto Libera, en el que participan SEO/BirdLife y Ecoembes, ha impulsado la iniciativa 1m2 por la Naturaleza. Es la primera limpieza colaborativa de basura que se desarrolló el 17 de junio en espacios naturales de más de 35 provincias del territorio nacional.

Mapa de la primera acción contra el littering 1m2 por la Naturaleza

2. “Total, si nadie nos ve”

3. “Si ya estaba sucio, qué mas da…”

No es solo una cuestión de suciedad en calles y zonas naturales, porque también influye en la forma de vida animal y dificulta la supervivencia de algunas especies animales. Por ejemplo, 4,8 millones de toneladas de plástico tiradas en tierra terminan en el mar cada año, explica Marine Litter Solutions. Los animales que ingieren ese material, mueren.

4. “Pues si no hay papeleras cerca, no es mi culpa”

5. “No ves que las papeleras están divididas por colores y no está la que necesito?

Sigue siendo nuestra responsabilidad mantener limpias las zonas naturales. No cuesta nada guardar en una bolsa en la mochila los residuos para dejarlos luego en el lugar correcto. Que no haya una papelera cerca no significa que esos lugares estén inhabilitados para mantenerse limpios. Por ejemplo, en la actualidad los 14 Parques Nacionales de España cuentan con sistemas de recogida selectiva de residuos. Cuando los visitamos, nos avisan con carteles y en las guías del visitante que cada uno debe llevarse sus residuos y depositarlos en los contenedores adecuados para su reciclaje.

6. “Pero si ya pagamos a un barrendero para que lo limpie”

Ser barrendero no es sinónimo de ser esclavo. Además, es un sector que se enfrenta a continuos recortes. Es probable que, en la actualidad, cubran menos zonas de las que creemos. Y no solo nos referimos a lugares remotos, en esta situación también están incluidas las propias ciudades. Mantener el entorno cómún público no es una profesión, es una cuestión de educación y respeto a tu comunidad.

Parque de Madrid. JAVIER SORIANO/AFP/Getty Images

7. “La verdad es que hay cosas más importantes de las que preocuparse”

Todos los años llegan a los mares y océanos cerca de 10 millones de toneladas de basura, cifra que no se logra de golpe, sino con pequeños gestos. Es lo suficientemente importante como para perjudicar gravemente la calidad del agua y la vida en el mar. Por cada kilómetro cuadrado de océano se encuentra un promedio de 13.000 trozos de desechos plásticos. Para 2025 podría llegar a haber 250 millones de toneladas de plástico en los océanos, según Ocean Conservancy.

8. “Es que soy negacionista”

Entonces eres como Donald Trump. El Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) asegura que “es extremadamente probable, en más de un 95 %, que la influencia humana sea la causa principal del calentamiento global que se viene observando desde mediados del siglo XX”. Trump, el hombre que dice que el cambio climático es una invención, también asegura que las vacunas infantiles producen autismo.

9. “Si tiro esto da un poco igual, porque es biodegradable”

No todos los alimentos naturales que dejamos que desaparezcan de forma natural lo hacen tan rápido como creemos. En ocasiones tardan varios meses en hacerlo. Mientras tanto, lo que queda es basura. Tampoco se degradan sin que la naturaleza pague un precio por ello. La presencia de esos restos destruye el equilibrio establecido, tanto en otras especies de la flora como en la fauna.

Si dejas que se lo coman los animales de la zona, estarás variando para siempre sus pautas de comportamiento: comenzarán a depender del ser humano más que de sí mismos, cambiarán sus ciclos migratorios… Por ejemplo, lo de “Por San Blas la cigüeña verás” es cada vez menos cierto.

10. “Me da pereza, estoy borracho”

Estar borracho no ha sido nunca un eximente para nada. Cuando llegaste al lugar probablemente no lo estabas, como probablemente no te dé pereza recoger tu teléfono móvil, tu cartera, o las llaves de tu casa solo poque hayas bebido.

Cuando a alguien se le llega a afear este tipo de comportamiento, a veces responde incluso de forma desafiante. El littering no forma parte de la vida privada de las personas. Todos pagamos sus consecuencias. Reciclar no es una obligación, es tu responsabilidad.

Fuente: verne.elpais.com




Ciencia sobre un río de hielo Ártico

Una corriente de agua, conocida como NEGIS, es el punto de fuga de gran parte del hielo derretido que termina en el mar.

La pérdida de hielo durante los últimos años en Groenlandia, como en todo el Ártico, es algo claramente observable desde la Tierra y desde el espacio. Algunos, como el explorador polar Ramón Larramendi, lo han visto año a año con sus propios ojos. Los datos científicos estiman que han desaparecido unas 272 gigatoneladas de masa helada (una gigatonelada son 1.000 millones de toneladas) cada año entre 2004 y 2015, debido fundamentalmente al calentamiento global. Lo que no es tan conocido es que una gran cantidad de ese hielo ‘escapa’ por una corriente que parte del mismo corazón de la isla ártica.

Es el NEGIS (siglas en inglés de Northeast Greenland Ice Strem), como la llaman informalmente los científicos, a falta de un nombre oficial. De hecho, las corrientes de hielo que descargan icebergs en el océano representan la mitad de la pérdida de masa de hielo de la capa Groenlandia y se sabe que muchos de los ríos de hielo han duplicado sus velocidades en la última década.

Muchos de los ríos de hielo han duplicado sus velocidades en la última década.

Justamente sobre el NEGIS, la mayor y más rápida de ellas, es donde se encuentran los expedicionarios del eco-vehículo polar Trineo De Viento que, comandados por Larramendi, llevan ya una semana recorriendo su ‘cauce’. En total, el NEGIS tiene unos 600 kilómetros de largo, hasta la desembocadura en el océano Ártico, y unos 50 de ancho, y ellos se encuentran en su parte superior. Pero los cinco miembros de la expedición Río de Hielo Groenlandia 2017, no lo ven, ni lo sienten, aunque recorren su superficie haciendo perforaciones que ayudarán a entender el fenómeno y cómo puede evolucionar en el futuro. Se trata, ni más ni menos, que de evaluar su impacto sobre el aumento de nivel de los océanos.

Ajustando el trineo de viento.

Corriente misteriosa
Y es que el NEGIS es aún una corriente misteriosa. De hecho, era desconocida para la ciencia hasta 1991, año en el que se conocieron los primeros datos sobre su existencia. Aún pasarían más de 15 años, en 2007, hasta que dos satélites de la NASA, Terra y Aqua, gracias a un radar consiguieron una imagen del NEGIS que dio idea a los científicos de sus dimensiones reales, así como saber en qué punto concreto se iniciaba y dónde estaban sus ‘orillas’. Fue el primer paso necesario para averiguar la velocidad a la que fluía el hielo de Groenlandia hacia el mar. Los satélites también detectaron que en la parte final de su recorrido, el cauce se divide en tres grandes corrientes, que son tres grandes glaciares (bautizados como Nioghalvfjerds, Zachariae y Storstrømmen).

Pero una cuestión es saber que está y otra comprender su comportamiento y sus dinámicas, que son cuestiones pendientes. Por tanto, falta información en los modelos con los que los científicos tratan de predecir cómo evoluciona la capa de hielo ártica, datos con los que poder ofrecer estimaciones más fiables de cuánto puede aumentar el nivel del mar.

Si se sabe que la situación estable del NEGIS que se observó en el pasado está cambiando rápidamente: uno de los tres glaciares de salida, el Zachariae, se ha retirado bastante, perdiendo mucho volumen. También se ha observado que entre 2003 y 2006 hubo un rápido ‘adelgazamiento’ en algunos puntos de la corriente, debido al aumento de las temperaturas y la disminución de la banquisa, y que esa pérdida de volumen se está propagando a las áreas superiores de la corriente, más en el interior de la capa de hielo.

Las capas inferiores de hielo son de hace unos 52.000 años

La hipótesis que se mantiene en diversos artículos científicos es que las capas inferiores de este NEGIS se está produciendo una fusión del hielo tendría que ver con una fuente de calor geotérmica, y que es lo que arrastra al hielo superior. Esas capas inferiores de hielo son de hace unos 52.000 años, cuando aún habitaban los neandertales en la Tierra.

También se ha averiguado, que la velocidad de la corriente NEGIS en la superficie es de 65 metros al año en el punto donde se encuentra la base científica EastGRIP, pero que en la zona superior, a 500 kilómetros de la costa, que es donde está el Trineo de Viento, esa velocidad puede alcanzar los 100 metros al año, aunque falta confirmarlo.

Para conseguir datos, a los trabajos que se realizan en la base EastGRIP, se suman los sondeos que en los últimos años se han hecho sobre la corriente, imprescindibles para conocer unos procesos que no son visibles en la superficie ni tampoco con los satélites. Por ello hay que volver cada cierto tiempo al lugar exacto de anteriores muestreos y comprobar ‘in situ’ las modificaciones del flujo de hielo. Esta es una de las tareas que realizan estos días los miembros de la expedición española Rio de Hielo 2017, con el científico Ross Edwards como responsable de abordo. Es información que luego analizarán en el proyecto Ice2Ice, del que forma parte otro colaborador de la travesía, Paul Travis Vallelonga, del Centro de Hielo y Clima de la Universidad de Copenhague. En su caso, sin participación física.

Cuando el día 25 de junio acaben su recorrido, habrán realizado en total unas 17 perforaciones. El objetivo último es que España participe en este proyecto Ice2Ice a través de este vehículo eco-polar, el Trineo de Viento, financiando oficialmente sus expediciones, una vez comprobado que el sistema es fiable, sostenible y mucho más económico que el desplazamiento en otros medios de transporte contaminantes.

Fuente: elindependiente.com




Nuevo Plan Movea: 500 euros de ayuda para la compra de coches ecológicos

El Plan Movea 2017 es ya una realidad, teniendo previstos el estado algo más de 14 millones de euros en ayudas para la adquisición de coches ecológicos.

Mucho se había hablado de él, pero hasta ahora no ha sido confirmado. Hablamos del Plan Movea 2017, la ayuda con la que el Gobierno tratará de fomentar la apuesta de los usuarios por los vehículos ecológicos, entendiendo por estos los que son impulsados por energías alternativas.

Según se ha anunciado, el Gobierno pagará 500 euros a todos aquellos que adquieran un coche o una furgoneta eléctrico, híbrido o impulsado por gas o hidrógeno. En el caso de las motocicletas, la ayuda puede ser de entre 1.500 y 2.000 euros, mientras que para microbuses o autobuses y camiones hablamos de 5.000 y hasta 18.000 euros respectivamente.

Otro de los objetivos del Plan Movea 2017 es el de renovar el vetusto parque automovilístico español, aprovechando la ocasión para que este reciclaje derive en la popularización de los vehículos más ecológicos. Para ello se cuenta con una dotación de 14,26 millones de euros que ya está reflejada en los Presupuestos Generales del Estado de este año.

Según las previsiones que maneja el Gobierno, este nuevo Plan Movea 2017 estará vigente hasta octubre de este mismo año, siendo una de sus claves la implicación que están teniendo los diferentes fabricantes. Por ejemplo, los que se encargan de vender turismos y furgonetas aportarán 1.000 euros más de rebaja a los clientes que demanden un vehículo ecológico. Además, si el coche en cuestión es totalmente eléctrico, la marca ha de facilitar la instalación de un punto de carga al propietario. Esto último es algo muy importante para el Estado, pues se quiere impulsar la instalación de más puntos de recarga en España, uno de los puntos donde más atrasados vamos respecto al resto de países desarrollados. Se prevén subvenciones directas que alcanzarán el 40% en el caso de que los cargadores estén situados en espacios públicos, llegando a un máximo de 1.000 euros para los cargadores convencionales, 2.000 para los de carga rápida y hasta 15.000 para los súper cargadores -los más rápidos de todos-.

Fuente: okdiario.com

 




Los océanos devolverán el golpe

Concentraciones de gases a distintas profundidades Credit: NASA/Jenny Hottle

Un modelo elaborado por la NASA y el MIT muestra la diferente velocidad a la que los océanos absorben el calor y los gases de efecto invernadero. El estudio predice que los gases regresarán a la atmósfera en el futuro, incluso si dejamos de emitir.

Los océanos son una especie de freno de emergencia que está ralentizando los efectos del calentamiento y los gases de efecto invernadero. En los últimos diez años, una cuarta parte de las emisiones de dióxido de carbono y un 90 por ciento del calentamiento adicional han sido absorbidos por los mares. Es como si el agua de la Tierra actuara como una gigantesca esponja que almacena los gases durante décadas y que los devolverá a la atmósfera en el futuro.

Los gases que ahora están disueltos volverán a emerger después de su largo viaje por el planeta

Un equipo de científicos de la NASA y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha realizado un estudio minucioso para comprender mejor a que velocidad absorben los océanos el calor y los gases de efecto invernadero. El resultado, publicado en la revista Geophysical Research Letters, indica que las corrientes se verán alteradas por el aumento de temperatura y esto tendría un efecto en el ritmo al cual se absorben los gases y el calor. En concreto, los mares podrían seguir absorbiendo dióxido de carbono y otros compuestos de efecto invernadero, pero su capacidad para almacenar energía en forma de calor se reduciría más rápidamente.

“A medida que el océano se vaya ralentizando, seguirá tragando gases como el dióxido de carbono de manera más eficiente que el calor”, asegura Anastasia Romanou, autora principal del estudio. La circulación del agua en el Atlántico sur actúa como una especie de cinta transportadora que lleva aguas calientes desde Florida hasta Groenlandia donde se hunde a más de 1.000 metros antes de viajar de vuelta hacia los trópicos. En su viaje hacia el norte, el agua de la superficie absorbe los gases como el CO2 y los clorofluorocarbonos (CFC) así como el calor sobrante de la atmósfera. Cuando se hunde cerca de Groenlandia, esos gases disueltos y esa energía son enterrados de forma efectiva en el océano durante años o décadas. Gracias a esta especie de freno temporal, los efectos más importantes sobre el clima son temporalmente frenados por el océano.

Lo preocupante de estos modelos, en los que se cruzan miles de datos atmosféricos y climáticos, es que indican que los gases que ahora están disueltos volverán a emerger hacia la superficie después de su largo viaje por el planeta . “La mayor parte del exceso de sustancias químicas contaminantes y gases de efecto invernadero serán enterrados en el océano”, asegura Romanou. “Pero lo cierto es que el océano hará recircular esa carga extra y, en algún momento, expulsará parte de ella de vuelta a la atmósfera, donde contribuirá a subir las temperaturas, incluso si las emisiones de dióxido de carbono fueran mucho menores de lo que son ahora”.

Fuente: vozpopuli.com




La CE podrá sancionar directamente a las marcas que incumplan la normativa de emisiones con hasta 30.000€ por vehículo

Los principales países de la UE apuestan por reforzar las pruebas de homologación de los vehículos y realizar controles a modelos que estén en el mercado

La Unión Europea reformará el control de los niveles de emisiones de los vehículos a raíz del caso Volkswagen que destapó un fraude en los procesos de homologación.

Se creará un nuevo marco legislativo comunitario para ello y se habilitará a la Comisión para poder sancionar directamente a las marcas que incumplan la normativa con una multa de hasta 30.000 euros por vehículo.

Por mayoría cualificada, los Estados miembros han dado luz verde al texto propuesto por Malta, que ejerce la presidencia de turno de la Unión Europea, y que contempla, entre otros puntos, otorgar a la Comisión Europea (CE) poderes para sancionar directamente a los fabricantes que incumplan la normativa.

Los países coincidieron también en reforzar las pruebas de homologación de los vehículos, realizar controles a modelos que ya están en el mercado e intercambiar información para estandarizar los “test” en toda la Unión Europea.

Además, fijaron el número mínimo de controles para los Estados en 1 de cada 50.000 vehículos registrados en su territorio el año anterior con pruebas en condiciones de conducción real y no en condiciones óptimas de laboratorio.

El compromiso adoptado por el consejo de ministros de Industria de los países de la UE servirá de base de cara a la negociación final con la Comisión Europea (CE) y la Eurocámara, y recoge también que sean los países los que cubran los gastos de las pruebas, pudiendo gravar por ello a los fabricantes que requieran homologación.

Además, los países pequeños con escasos recursos podrán solicitar a otros socios comunitarios que se encarguen de los “test” en su nombre y se podrán realizar inspecciones sorpresa en las fábricas automovilísticas.

La reforma legal avanza al tiempo que ocho países de la UE (Alemania, España, Grecia, Italia, Lituania, Luxemburgo, Reino Unido y la República Checa) se enfrentan a procedimientos de infracción del Ejecutivo comunitario, que les acusa de no haber controlado suficientemente a algunos constructores.

La nueva legislación, una vez aprobada, habilitará a la Comisión para poder sancionar directamente a las marcas que incumplan la normativa con una multa de hasta 30.000 euros por vehículo.

Hasta ahora Bruselas solo puede sancionar a los países que no hubieran controlado adecuadamente a los vehículos a través de sus servicios nacionales de homologación, de forma que la nueva regulación persigue reforzar la independencia del sistema.

Lo que parece excluido es la creación de una agencia europea de homologación, de modo que seguirán siendo los países los que se ocupen de controlar y homologar los vehículos en su territorio. En septiembre de 2015 estalló el escándalo del “dieselgate”, cuando en Estados Unidos se detectó que Volkswagen utilizaba programas informáticos fraudulentos para engañar en las pruebas.

La respuesta de la Unión Europea fue la creación de una comisión de investigación sobre el fraude y la propuesta de una adaptación de la legislación, que ahora tendrán que ultimar Consejo, Eurocámara y Comisión Europea para que adquiera carácter de ley.

Fuente: vozpopuli.com




La globalización multiplica el alcance de la polución

Emisiones industriales en Toronto UN/KIBAE PARK

La contaminación atmosférica es un problema global de salud pública. La emisiones producidas en un lugar del mundo viajan largas distancias por el aire e impactan en otra región, provocando la muerte prematura de personas que viven a miles de kilómetros del foco.

Un estudio recién publicado en la revista Nature revela que la globalización económica multiplica el alcance de la contaminación viajera mediante el transporte de mercancías fabricadas en un país para consumir en otro lejano.

“Hasta ahora el impacto de la contaminación dependía de las condiciones meteorológicas y de la distancia. De esta manera la polución producida en Europa occidental afectaba más a Europa del Este que a Asia”, explica el autor, Qiang Zhang, de la Universidad de Tsinghua (Beijing, China). “Nuestro estudio muestra que el transporte de mercancías internacional ha aumentado el alcance de la contaminación. De esta manera la contaminación en Europa sí impacta en la calidad del aire de Asia”.

Los científicos han analizado mediante simulación digital la mortalidad prematura relacionada con la exposición a partículas en suspensión (PM2.5). Es uno de los tóxicos más dañinos de la polución atmosférica. En su mayoría son de carbón y proceden de la quema del aceite de los motores diésel. Son tan pequeñas que se incorporan al torrente sanguíneo y contribuyen a taponar las arterias. Se calcula que las partículas finas presentes en la atmósfera reducen la esperanza de vida en la UE en más de ocho meses.

Han observado que de los 3.45 millones de muertes prematuras relacionadas con las partículas en suspensión en 2007, alrededor del 12% (unas 411.100 personas) habían muerto por las contaminación emitida en otro lugar del planeta. El 22% (762.400 personas) tenía que ver la contaminación emitida por el transporte de bienes producidos en un lado del mundo para ser consumidos en otro. Para llegar a estas conclusiones han estudiado las emisiones y el transporte en 13 regiones. Se han fijado en las muertes por ataque al corazón, ictus, cáncer de pulmón y EPOC.

Así, las partículas en suspensión producidas en China producen 64.800 muertes prematuras en otras partes del mundo, más del doble de muertes que las de cualquier otro país. Le siguen India y el resto de Asia. En concreto, China es responsable de 30.900 muertes del resto de Asia (incluido Japón y Corea del Sur), 47.300 muertes en Europa del Este, 3100 en la Occidental y Estados Unidos. A su vez, el consumo de estas dos últimas regiones produce 108.600 muertes prematuras en China. Unas 2300 muertes en Europa Occidental tienen que ver con las emisiones de Estados Unidos.

“Pedimos la colaboración internacional para frenar el problema. Que los países ricos sean conscientes del impacto de su consumo y traten de hacerlo sostenible. Y que los países en desarrollo mejoren la estructura y la eficiencia de su economía”, dice con preocupación Qiang Zhang en nombre de su equipo. “Mejorar las tecnologías para controlar la polución en China, India y demás regiones de Asia tendrá un beneficio desproporcionado en todo el mundo”, añade Dabo Guan, especialista en cambio climático de la Universidad de East Anglia y firmante de la investigación.

Fuente: elindependiente.com




Uno de cada cinco europeos está expuesto al ruido del tránsito rodado por encima del umbral de la UE

El 2017 es un año importante para la regulación del ruido en los países miembros de la UE. Bajo recomendaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), la Comisión Europea ha revisado durante los dos últimos años la Directiva de Ruido Ambiental (END, 2002/49/EC) para reducir la contaminación acústica que afecta a la salud de las personas, de la economía y del medio natural.

Por este motivo el lunes 24 de abril, poco antes del Día Internacional de la Concienciación del Ruido -miércoles 26 de abril-, el director general de la AEMA presentó en Bruselas un informe sobre el estado de la contaminación acústica en Europa (2007-2012) en la Jornada internacional “Noise in Europe”, a partir de la investigación desarrollada por investigadores del grupo INTERFASE del Departamento de Geografía de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) (Catalunya, España) y del Centro Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de Holanda (RIVM). La jornada organizada por la Comisión Europea buscaba incidir en políticas que permitan un mejor equilibrio entre la accesibilidad al transporte y una vida saludable, y reunió a organizaciones como la OMS y autoridades medioambientales de los países miembros.

Paralelamente, los investigadores de la UAB con motivo de la 1ª Semana Sin Ruido (SSS) organizada por la Generalitat de Cataluña han compartido en Internet información sobre el análisis de los datos presentados, como miembros de la red de expertos de Polución del Aire y Mitigación del Cambio Climático (ETC-ACM), uno de los cinco consorcios satélite de la Agencia que se encargan de cada temática medioambiental (ETCs).

Según el informe de la AEMA, el ruido provoca molestias en 31,7 millones de europeos adultos y trastornos del sueño en más de 13 millones, además de 72 000 hospitalizaciones y 16.600 muertes prematuras al año. Estos datos reflejan el impacto de la contaminación acústica sobre la salud según aumentan los decibelios: desde molestias a estrés, enfermedad y, finalmente, mortalidad. Se estima que al menos 100 millones de europeos -uno de cada cinco- están expuestos a niveles de ruido por encima del valor umbral establecido por la UE, 55 dB Lden (decibelios medidos a lo largo de las 24 horas del día y ajustados a las diferentes sensibilidades durante la mañana, la tarde y la noche). En términos generales, en la región mediterránea es donde los ciudadanos están más expuestos al ruido ambiental.

La contaminación acústica “de fondo” proviene mayoritariamente del tráfico terrestre, aunque el tráfico aéreo y la industria son fuentes de emisión importantes. Las ciudades españolas no han sido las más eficientes en el esfuerzo por mejorar el bienestar acústico entre los años 2007 y 2012, aunque habrá que esperar al próximo año cuando se analice el periodo 2012-2017 para saber si está cambiando esta tendencia. En el 60% de las ciudades españolas aumentó el número de personas expuestas al ruido del tráfico terrestre entre 2007 y 2012, contra el 35% de todas las ciudades europeas estudiadas. En cambio, hay que destacar la mejora mayoritaria en el caso de las molestias acústicas ocasionadas por el tráfico aéreo, que se han reducido con éxito en el 95% de los aeropuertos españoles.

En cuanto a Cataluña, los datos recogidos hasta ahora confirman que las ciudades siguen el mismo patrón que el resto de España: la exposición al ruido ha tendido a aumentar. Por el contrario, el aeropuerto de Barcelona, a pesar de haber experimentado uno de los incrementos más importantes de tráfico aéreo, ha reducido el nivel de exposición de las personas al ruido ambiental en el período observado.

El impacto del ruido es más difícil de medir que la polución del aire, a pesar de compartir las mismas fuentes de emisión, ya que depende también de otros factores como el aislamiento de las fachadas. Además, el solapamiento de competencias administrativas influye directamente en la gestión de los datos: por ejemplo, una autopista puede cambiar de administración al entrar en una ciudad, pero el ruido ambiental puede seguir siendo el mismo si no hay barreras físicas ni cambios abruptos. Es en parte por esto que históricamente la contaminación acústica ha tenido menos “eco” que otros temas ambientales a nivel institucional.

Con la implantación de la END en 2002, los países miembros de la UE se comprometen a aplicar medidas de mitigación del ruido ambiental y proporcionar datos de sus ciudades, carreteras y aeropuertos cada 5 años. Después de un periodo de adaptación, la Directiva es de aplicación obligatoria desde 2007 en todas las ciudades de más de 100.000 habitantes. Desde 2002, diferentes municipalidades han puesto en marcha iniciativas para aliviar la exposición de sus habitantes al ruido urbano y al de las principales carreteras. Según las conclusiones de la AEMA, la regulación de la contaminación acústica genera unos costes administrativos relativamente bajos y proporciona herramientas eficientes para mejorar la salud de los europeos. “Las políticas más eficaces son las que afrontan la problemática del ruido conjuntamente con otros ámbitos como la calidad del aire o la planificación territorial”, explica Jaume Fons Esteve, responsable del ETC-ACM al Departamento de Geografía de la UAB.

Los analistas del ETC-ACM de la UAB han hecho la contribución principal en el seguimiento del ruido de la AEMA, actualmente realizado entre los años 2007 y 2012, y que actualizarán el próximo año con datos del 2017. Desde hace diez años, el grupo INTERFASE gestiona los datos de ruido ambiental para toda Europa y las suministra al servicio NOISE de la red de difusión de datos ambientales de la AEMA Eionet. En coordinación con la AEMA y la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, los técnicos velan por la calidad de los datos de contaminación acústica que los países entregan en cumplimiento del END, y analizan la situación actual del ruido ambiental en escala Europea. También en estrecha colaboración, el RIVM aporta los estudios sobre el impacto de la contaminación acústica en la salud de la población. Entre otras cosas, monitorear y compartir la información sobre el ruido es fundamental para evaluar la eficacia de los planes de acción desarrollados para mitigar su impacto en la población, a la vez que facilita el intercambio de conocimientos entre los miembros de la red Eionet y los expertos nacionales e internacionales. (Fuente: UAB)

Fuente: noticiasdelaciencia.com




Una gran corriente marina llena el Ártico de plásticos

En el Polo Norte la población apenas llega a los 4 millones de personas entre todas regiones bañadas por el océano Ártico. Esto significa que no debería haber un volumen de residuos plásticos muy elevado o al menos que este océano no debería tener mucha contaminación como la existente en otras regiones del planeta. Pero la tiene. Y la tiene porque llega por una corriente marina que lo transporta desde el Atlántico.

La colaboración entre dos programas de investigación marina global, Tara Oceans Expéditions 2009-2014 (Francia) y Expedición Malaspina 2010 (España), ha desvelado el transporte a gran escala de residuos flotantes desde el Atlántico hasta el Ártico. El estudio, publicado en la revista Science Advances, destaca que con solo unas pocas décadas usando materiales plásticos, se ha convertido ya en un serio problema El Círculo Polar Ártico alberga escasa población, y esto significa que son pocos los residuos plásticos que allí se generan. Sin embargo, este nuevo estudio muestra cómo los mares de Groenlandia y Barents (al este de Groenlandia y norte de Escandinavia) están acumulando grandes cantidades de residuos plásticos que son transportados hasta allí por corrientes oceánicas.

Corriente que lleva el plástico al Ártico.

“Existe un transporte continuo de residuos flotantes hacia el polo norte; y los mares de Groenlandia y Barents actúan como un callejón sin salida para esta cinta transportadora de plástico”, explica el profesor Andrés Cózar de la Universidad de Cádiz en España. La cantidad de plástico flotante atrapada en las aguas superficiales de Groenlandia y Barents se estima del orden de cientos de toneladas, unos 300 billones de fragmentos principalmente del tamaño de granos de arroz. Sin embargo, debido a que las aguas superficiales no son el destino final del plástico flotante, el estudio hipotetiza que los fondos marinos bajo este sector del Ártico podrían acumular cantidades de residuos aún mayores.

Barco de la expedición Tara

Aunque parte del plástico encontrado en el Ártico es de origen local, principalmente por el creciente tráfico marítimo en esta región, las altas cargas de plástico del Océano Ártico son en gran parte debidas al transporte de basura por corrientes oceánicas desde las pobladas costas del Atlántico Norte. Esta transferencia de plástico flotante hacia el norte involucra a la gran Corriente Termohalina, un cinta transportadora global hasta ahora conocida por redistribuir el calor de la Tierra desde las latitudes cálidas hasta los polos.

Gran parte del plástico flotante encontrado proviene de las costas del Noroeste de Europa, Reino Unido o la costa este de EEUU

Para identificar el origen del plástico del Ártico, el equipo utilizó datos de unas 17.000 boyas a la derivada con seguimiento por satélite. “Lo preocupante es que gran parte del plástico flotante encontrado en los mares de Groenlandia y Barents proviene de las costas del Noroeste de Europa, Reino Unido o la costa este de Estados Unidos. Es nuestra basura la que acaba allí, ” recalca el Dr. van Sebille del Imperial College London. La humanidad ha estado utilizando el plástico durante solo unas décadas, pero la contaminación marina por plástico es ya un problema global, una clara evidencia de la capacidad del hombre para cambiar nuestro planeta. Cózar concluye, “Todavía no comprendemos del todo los efectos que el plástico está teniendo o tendrá en nuestros océanos, lo que sí sabemos es que sus consecuencias se sentirán a gran escala, incluso en ecosistemas tan remotos como el Ártico.” “Los resultados de este estudio hacen todavía más relevante la necesidad de desarrollar herramientas para la gestión y eliminación de los residuos plásticos lo más cerca posible de los puntos de origen, puesto que una vez que entran en la circulación general del océano su destino final e impacto son incontrolables” comenta Oihane C. Basurko, de AZTI-Tecnalia, empresa que trabaja en la gestión de la basura marina.

Campaña contra los plásticos

Greenpeace ha puesto en marcha esta semana una campaña internacional para sensibilizar sobre la cantidad de residuos plásticos en los mares europeos, con el fin de influir para que la revisión de la Directiva de Residuos y la Directiva de Envases y Residuos de Envases europeas incluyan medidas para erradicar el problema. La organización denuncia que entre el 60-80% de todos los desechos marinos y se produjeron entre 2002 y 2013.

Fuente: elindependiente.com