Si desaparecen los insectos, la economía mundial sufriría un enorme retroceso

Nación insecto

Hoy en día, muchas especies se enfrentan a la extinción debido al impacto humano y los cambios en el clima. En el ámbito de los insectos, el caso más preocupante es el de las abejas.

Esto supone un problema grave para nuestra supervivencia. Por ejemplo, las almendras en California o las sandías en Florida no estarían disponibles si no fuera por las abejas. Los insectos también devuelven nutrientes a la tierra. Si no estuvieran cerca, la cantidad de desperdicios en todo cuanto nos rodea sería terrible.

Los insectos incluso tienen un impacto económico muy significativo. Mace Vaughan y John Losey, dos entomólogos, hicieron una investigación en profundidad sobre cuánto contribuyen los insectos económicamente en los Estados Unidos. Lo que encontraron fue que se trata de unos 57 mil millones, sin incluir la polinización. Los insectos que controlan las plagas agregan otros 500 millones. Y no hay forma de dar cuenta de cuánto cuesta reciclar un cadáver o descomponer una de la planta.

Los insectos también se comen en muchos países de mundo, y constituyen una insustituible fuente de proteínas. En otras palabras, si nos quedamos sin insectos, la economía sufrirá tal retroceso que quizá también nos quedamos sin humanos. O, al menos, sin muchos de ellos.

Fuente: xatakaciencia.com




Los gobiernos europeos tienen más evidencias sobre el daño que los insecticidas provocan a las abejas

La Agencia de Seguridad Alimentaria reafirma el riesgo que tres tipos de pesticidas suponen para las poblaciones domésticas y silvestres del insecto.

Estos insecticidas neonicotinoides están siendo objeto de revisión en la Unión Europea. Aunque ya existen ciertas restricciones a su uso, los estados miembro y la Comisión Europea están discutiendo ampliar la regulación. El  dictamen de la EFSA explica que las abejas se exponen a niveles dañinos de estos pesticidas al desplazarse en “busca de alimento por cosechas que han sido tratadas con estos productos químicos”. El polen y el néctar presentan restos de los neonicotinoides y las plantas vecinas han recibido también el insecticida”. Además, el suelo de las cosechas donde se ha aplicado el insecticida acumula el producto y pasa a las “nuevas plantas cuando brotan”.

El encargado de pesticidas de la agencia, José Tarazona, ha explicado que “aunque hay variabilidad en los resultados, según el tipo de abeja, el uso del insecticida y la ruta de contaminación, el riesgo global que suponen ha sido confirmado”.

Sin embargo, la EFSA se cuida de atribuirse recomendaciones sobre las medidas que sus conclusiones puedan implicar: “La agencia es un organismo de evaluación científica y no toma decisiones respecto a las autorizaciones o regulaciones de productos, incluidos los pesticidas”, aclaran en un comunicado.

Los que sí ven una relación directa entre este dictamen y una prohibición de los productos a base de nicotina es la organización Greenpeace que, tras conocer el documento, han pedido al Gobierno español que respalde la propuesta para el fin del uso de estos compuestos. “Las evidencias son abrumadoras: las abejas –y, por tanto, los cultivos y plantas que polinizan– están en grave riesgo debido al uso de neoneonicotinoides”, ha comentado la responsable de la ONG de Politica Alimentaria,  Franziska Achterberg.

La Comisión Europea ha propuesto una nueva regulación de los pesticidas neonicotinoides para que solo puedan ser utilizados en invernaderos. La votación sobre esta postura se aplazó en diciembre de 2017 y debe retomarse en marzo de este año. 

Fuente: eldiario.es




La triste ‘Operación Salida’ de la cigüeña negra: de España a África sola y amenazada

La amenazada cigüeña negra emprende a partir de ahora su viaje migratorio desde la Península Ibérica hacia África, por lo que este es un momento único.

La amenazada cigüeña negra emprende a partir de ahora su viaje migratorio desde la Península Ibérica hacia África, por lo que este es un momento único para observar ejemplares en diferentes humedales de España, informa la Sociedad Española de Ornitología.

A diferencia de la cigüeña blanca que viaja en bandadas, la negra acostumbra a realizar la migración en solitario o en pequeños grupos”, destaca esta organización en un comunicado. Para hacer el seguimiento de esta especie, protegida por el Gobierno de España con la categoría de “vulnerable”, la organización pide “colaboración ciudadana” e insta a los aficionados a la ornitología a que registren su observación en la aplicación gratuita de móvil eBird, que “se ha convertido en una poderosa herramienta de ciencia ciudadana“.

Además de las pocas parejas que invernan en España, fundamentalmente en las marismas de Guadalquivir y en humedales de Extremadura, en los próximos dos meses habrá ejemplares de otros países europeos que atravesarán la península en su paso hacia el África subsahariana, donde pasan el invierno.

Cigüeñas negras juveniles en Hungría (EFE)
Cigüeñas negras juveniles en Hungría (EFE)

Según esta ONG, la principal amenaza con la que se encuentra la cigüeña negra es la degradación de su hábitat, hecho ligado a la “presión urbanística y la construcción de infraestructuras, como grandes vías de comunicación y embalses”.

Encima la emprenden a tiros con ella

Además, “el precario estado de muchos humedales españoles, afectados por la contaminación o la falta de agua” contribuyen a las pérdida del hábitat de esta especie, señala Nicolás López, responsable del Programa de Conservación de Especies Amenazadas de SEO/BirdLife.

Por otro lado, este experto lamenta que “los tendidos eléctricos y vallados, junto con la muerte por disparos ocasionales también afectan a su conservación”.

Los tendidos eléctricos y vallados, junto con la muerte por disparos ocasionales también afectan a su conservación

Por su parte, Juan Carlos del Moral, coordinador de ciencia ciudadana de la asociación conservacionista, apunta a que “apenas existen planes para la recuperación de la especie” y que “los datos de seguimiento son insuficientes”.

“Es preciso un censo nacional de la especie”, reivindica Del Moral, y recalca que “mientras llega, toda información es valiosa”. Por eso hace un llamamiento a la comunidad de aficionados a la observación de aves para que en los próximos meses estén atentos a la especie y compartan sus observaciones a través de eBird.

Fuente: elconfidencial.com




Muere en Sudán, el último ejemplar de rinoceronte macho blanco del mundo

A los 45 años, este animal único y último vestigio de una subespecie a las puertas de la extinción, ha tenido que ser sacrificado como consecuencia de una incurable enfermedad.

Sudán‘ ha fallecido este martes. El último rinoceronte macho del norte ha perdido la vida a los 45 años, después de que sus cuidadores se hayan visto en la obligación de sedarle para evitarle más sufrimiento por la enfermedad que sufría. Se trataba del último macho de esta subespecie animal, muy conocida por ser de color blanco, que podría significar la extinción de uno de los animales más exóticos del mundo… salvo que los científicos consigan el último milagro que quieren lograr con ‘Sudán’.

Este rinoceronte sufría una complicada enfermedad, derivada de una infección en su pata trasera derecha. El año pasado ya tuvo este mismo problema, del que consiguió recuperarse a finales de 2017. Sin embargo, pocos meses después volvió a recaer, hasta el punto de ser incurable: “Su enfermedad empeoró mucho en las últimas 24 horas, siendo incapaz de ponerse de pie. Lo estaba pasando muy mal“, informó en un comunicado la reserva Ol Pejeta en la que se le sometió a eutanasia.

Desde hace varias décadas, ‘Sudán’ pasó a ser todo un símbolo de la biología. La brutal caza furtiva que se llevó a cabo en África en la década de los 70 provocó que incluso se llegara a considerar que el rinoceronte del norte se había extinguido, pues buena parte de los cazadores querían tener como trofeo un rinoceronte blanco. Por ello, cuando se pensaba que todo estaba perdido, ‘Sudán’ fue un punto de inflexión, suponiendo un hilo de esperanza para la salvación de la especie.

Durante las últimas décadas del siglo XX, la caza furtiva se convirtió en una de las grandes culpables de la extinción de varias especies animales. En el caso del rinoceronte blanco, no solo se codiciaba su ‘extraña’ piel, de color blanco, sino que especialmente se ansiaban sus cuernos, con unos desproporcionados precios en el mercado negro debido a que le atribuyen propiedades curativas y afrodisíacas, lo que le convertían en una de las presas preferidas de los cazadores furtivos.

Para evitar que fuera cazado, los científicos decidieron trasladarle desde su Kenia natal al zoológico de Dvur Králové, en la República Checa, donde vivió durante varias décadas. Hace pocos años, los expertos decidieron volver a llevarle a África, concretamente a la reserva de Ol Pejeta, donde ha vivido los últimos años de su vida. Eso sí, bajo extrema vigilancia, pues varios miembros de seguridad se encargaron de escoltarle a diario para evitar un nuevo intento de caza.

Además de ‘Sudán’, actualmente existen otras dos hembras vivas de rinoceronte del norte -ambas descendientes suyas-, que ahora son la gran esperanza de la especie. Los científicos, conscientes desde su rescate de que la muerte del macho supondría la condena de la especie, decidieron llevar a cabo una arriesgada apuesta: realizar una campaña publicitaria con la que conseguir la financiación de 9 millones de dólares necesaria para poder realizar técnicas de fertilización asistida.

Por ello, ‘Sudán’ se hizo famoso gracias a su perfil de Tinder, con el que los científicos llevaron a cabo su particular publicidad: “Soy único. Soy el último rinoceronte blanco macho en el planeta Tierra. No quiero parecer un aprovechado, pero el destino de mi especie depende, literalmente, de mí. Actúo bien bajo presión. Mido 1,82 metros y peso 2.267 kilos, por si esto importa”, describía en su perfil. Y logró reunir buena parte de las ganancias necesarias.

Ahora, los científicos han confirmado que lograron extraer satisfactoriamente material genético de ‘Sudán’, una buena noticia pero no definitiva: ahora queda por ver si es posible llevar a cabo la fertilización asistida en el rinoceronte blanco, una técnica nunca antes probada. “‘Sudán’ será recordado por su memorable vida”, afirma el comunicado de la reserva de Ol Pejeta, una vida ‘obligada’ por culpa de la caza furtiva: adiós al último macho de rinoceronte blanco.

Fuente: elconfidencial.com




Europa se queda sin aves (y España también)

El número de aves en Europa ha caído de forma significativa en los últimos treinta años, según advierte el Gobierno de Angela Merkel.

En la Unión Europea han desaparecido 300 millones de parejas reproductoras en las zonas rurales entre 1980 y 2010, lo que supone una disminución del 57%. En Alemania, según informa ‘Der Spiegel’, un tercio de las especies han visto reducido su número desde finales de los años 90. En el caso de las perdices, el porcentaje de animales perdidos en el país germano es de un 84%.

Los datos van en consonancia con los estudios previos. En 2014, investigadores de la Universidad de Exeter (Reino Unido) cifraron en 421 millones los pájaros perdidos a lo largo de las últimas tres décadas. El trabajo, publicado en la revista ‘Ecology Letters’, analizó los datos de 144 especies en 25 países de Europa para concluir que el 90% de estas pérdidas correspondían a las 36 especies más comunes: gorriones, alondras, perdices grises y estorninos, entre otras.

“Es muy preocupante que las especies más comunes de aves estén disminuyendo con rapidez porque es el grupo de pájaros del que la gente se beneficia más”, aseguraba el autor principal del estudio, Richard Inger. El trabajo insistía en que estos animales sirven para algo más que adornar ciudades y espacios rurales: controlan las plagas que afectan a la agricultura, ‘ayudan’ a las plantas a repartir sus semillas e incluso eliminan los restos de otras criaturas en el campo.

En 2014, investigadores de la Universidad de Exeter valoraron en 421 millones los pájaros perdidos en Europa a lo largo de las últimas tres décadas

Inger y sus colegas señalaban que ante la pérdida de biodiversidad, “global y sin precedentes”, los esfuerzos por conservarla se han centrado en los animales más raros y con un mayor riesgo de extinción. “Se ha prestado menos interés a las especies más comunes, a pesar de su mayor importancia para los ecosistemas”, critica el estudio. Son las especies más comunes las principales responsables de esta caída a nivel europeo, mientras que otras más raras aumentan sus poblaciones: aguiluchos laguneros, cuervos, buitres y alcaravanes han incrementado su número como consecuencia directa de las políticas de conservación.

No todas las especies comunes están en peligro: petirrojos, herrerillos y mirlos han aumentado su número. Aun así, los investigadores advierten: “Esto es un aviso de las aves de toda Europa. Está claro que la forma en la que estamos gestionando el medioambiente es insostenible para la mayoría de las especies”, explicó el jefe de monitorización de especies e investigación de la Real Sociedad para la Protección de las Aves, Richard Gregory.

Los números no tienen secretos: si las poblaciones de cigüeñas blancas y aguiluchos laguneros aumentan es debido a que cuentan con algunas de las políticas de conservación más duras de toda la UE. Por ese motivo, los investigadores apuestan por no descuidar la vigilancia de aquellas especies más comunes, pero igual o más de importantes para el ser humano.

El sisón común fue declarada ave del año en 2017. (EFE/Óscar Domínguez)

Adiós a los gorriones españoles

La situación en España no es mejor para ciertas especies. La organización conservacionista SEO/Birdlife, que declaró en enero al sisón común como ave del año para 2017, publicó ayer los datos de su último censo. Los resultados no son buenos: las poblaciones de esta ave esteparia se han reducido en un 50% en una década, un porcentaje que supera el 60% en zonas como Aragón y Extremadura. Si a comienzos de los 90 España tenía entre 100.000 y 200.000 machos de sisón común, en 2005 los números ya habían caído a menos de 70.000 individuos.

España ha perdido 25 millones de gorriones en los últimos 18 años, una disminución del 15%

Estos números son todavía peores si tenemos en cuenta que la península Ibérica alberga, sobre todo en España, las mayores poblaciones de este animal: nuestro país da cobijo a entre el 50 y el 70% de todos los sisones comunes del mundo. Por este motivo, desde SEO/Birdlife piden que se reconsidere el estado de conservación de esta especie, que de momento es Vulnerable en España y Casi amenazado a nivel global.

Los datos tampoco están del lado del Ave del año de 2016, el gorrión común. La lenta desaparición de este pájaro, tanto en ambientes urbanos como rurales, es una tendencia que también han recogido los censos que llevan a cabo los voluntarios de SEO/Birdlife en los últimos tiempos. España ha perdido 25 millones de gorriones en los últimos 18 años, lo que supone una disminución del 15%.

Gorriones, sisones, perdices… ¿por qué desaparecen especies tan diferentes de países tan alejados como España y Alemania? Los factores son variados y van desde la falta de hábitats y el uso de venenos a la contaminación y el cambio climático. Un informe de la Comisión Europea (PDF) publicado este año pone de relieve la complejidad del asunto: un cuarto de las especies de ortópteros están amenazadas en Europa. ¿Que qué ave es esa? Ninguna: se trata de insectos como grillos, saltamontes y chicharras. Sin ellos, qué van a comer los gorriones.

Fuente: elconfidencial.com




Las iglesias ‘mata-cigüeñas’ de Lleida: una muerta y seis heridas en una semana

Una cigüeña muerta en un dispositivo anti-nidos de la Iglesia de Santa Maria de Gardeny (Ipcena/Albert Sater)

La colocación de estos sistemas, que ya se ha cobrado la vida de una cigüeña, podría suponer una multa de entre 3.000 a dos millones de euros por ser una especie protegida.


Trampas mortales. Así ha calificado el secretario general de Ipcena, Joan Vázquez, los dispositivos anti-cigüeñas que se alzan en los tejados de algunas iglesias de Lleida. La ONG compartía hace unos días una impactante imagen con la que pretenden concienciar de este problema: una cigüeña sangrante atrapada en un dispositivo anti-nidos de la Iglesia de Santa Maria de Gardeny.

Un paraguas invertido con unas varillas metálicas o unas redes son los elementos utilizados para evitar que las cigüeñas puedan posarse en los tejados, como explican desde la Sociedad Española de Ornitología. “Lo que no es legal es que se instalen en plena época reproductora”, indica a El Confidencial la delegada territorial en Cataluña, Cristina Sánchez. Hasta ahora, siete cigüeñas han sido víctimas de estos dispositivos, terminando seis heridas y una muerta, en tres iglesias de la localidad: Santa Maria de Gardeny, la Iglesia de San Martín y la Catedral Nueva. Los bomberos han tenido que intervenir para el rescate de algunas de ellas.

n redes sociales, tras la difusión de algunas de las imágenes, varios usuarios han calificado esta situación de “triste y lamentable”. “Se ve que lo de ‘criaturas de Dios’ no va con el señor obispo”, comentaba una usuaria en Twitter. “O que tiene más importancia la piedra que la vida”. “Parece que la conciencia por la conservación de la naturaleza no está entre las prioridades del obispado”, opinaba otro. “Lamentable ejercicio de crueldad”.

De 3.000 a dos millones de euros
SEO BirdLife e Ipcena han presentado varias denuncias y la próxima semana comenzarán los trámites para denunciar por vía judicial la colocación de estos sistemas. ¿Podría tener entonces consecuencias legales para el obispado de Lleida? “La cigüeña es una especie protegida”, señala Sánchez. Según la ley, está prohibido “dar muerte, dañar, molestar o inquietar intencionadamente a los animales silvestres” y la pena económica para quien se tome la justicia anti-cigüeña por su mano no es poca: las multas comprenderían entre 3.000 y dos millones de euros.


Una cigüeña atrapada en la Iglesia de San Martí (Ipcena/Albert Sater)

“Desde el obispado todavía no nos han dicho nada”, cuenta Sánchez. En un comunicado, la organización asegura que tanto el obispado como la empresa contratada para la instalación de los dispositivos, Cigüeñas Stop, “disponen de documentación suficiente sobre la protección de la especie y la legislación que la ampara”.

“Estos dispositivos también están instalados en distintas iglesias de España, no solo en Lleida”, recuerda la delegada territorial, que señala que, por el contrario, existen otras que facilitan que las cigüeñas puedan anidar. Por su parte, y mientras se toman las acciones legales oportunas, Ipcena ha lanzado una petición en Change.org dirigida al cura Gerard Soler, jefe del Capitolio de la Catedral Nova de Lleida y el responsable de contratar los trabajos de instalación del sistema anti-cigüeñas. De momento, han alcanzado más de 8.000 para pedir que se retiren todos los dispositivos.

Fuente: elconfidencial.com




Debemos procurar que haya biodiversidad para evitar cascadas de extinción

Según un reciente estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences y realizado por investigadores del Centro de Ecología y Conservación del Campus Penryn de la Universidad de Exeter en Cornwall, el riesgo de extinción se incrementa cuando otras especies no llenan el vacío dejado por la pérdida de una especie, creando un efecto dominó que reduce más aún la biodiversidad.

Biodiversidad

Incluso si la pérdida de una especie no causa directamente extinciones, la falta de biodiversidad conduce a comunidades ecológicas más simples a correr un mayor riesgo de “cascadas de extinción” con la pérdida potencial de muchas especies, tal y como explica el autor principal del estudio, Dirk Sanders:

Las interacciones entre las especies son importantes para la estabilidad de los ecosistemas (una comunidad de especies que interactúan). Y debido a que las especies están interconectadas a través de múltiples interacciones, un impacto en una especie también puede afectar a otras. Se ha predicho que las redes alimenticias más complejas serán menos vulnerables a las cascadas de extinción porque hay una mayor posibilidad de que otras especies puedan intervenir y amortiguar los efectos de la pérdida de especies. En nuestro experimento, utilizamos comunidades de plantas e insectos para probar esta predicción.

En el estudio, se eliminó una especie de avispa para descubrir que conducía a la extinción secundaria de otras especies vinculadas indirectamente al mismo nivel de la red trófica.

Unos datos a tener a cuenta, dado que, según el programa científico de Evaluación de los Ecosistemas del Milenio, auspiciado por Naciones Unidas, diariamente se extinguen entre 150 y 200 especies.

Fuente: xatakaciencia.com




El 80% de los linces muertos por atropellos eran ejemplares liberados por el programa de recuperación de la especie

Casi la mitad cayó en vías dependientes del Ministerio de Fomento. El Gobierno ha invertido cinco veces menos de lo prometido para evitar esta causa de muerte, la primera no natural.

Medio Ambiente calcula que en 2018 el programa, que acumula 70 millones de euros, habrá liberado 176 linces: casi 400.000 euros por individuo
La especie ha salido del estado crítico al incrementar la población en 168 linces desde 2012 y superar los 500 felinos

98 linces ibéricos han muerto atropellados en España en los últimos cinco años. El 80% eran ejemplares liberados tras su cría en el programa de recuperación de la especie, según los datos que el Gobierno ha tenido que facilitar al Congreso.

La lista incluye todos los linces que perecieron arrollados en carreteras (y vías férreas) entre 2012 y 2017. Muchos tenían nombre propio: Heleboro, Jarabugo, Greco, Gitana, Morgana, Nepal Kentaro, Khaleesi y así hasta casi ochenta. Muchos fueron protagonistas de fotos oficiales a la hora de su suelta en el medio natural.

“Al estar criados en cautividad no tienen la misma capacidad de reacción, adaptación. No existen estudios específicos, pero es evidente que son animales con un mayor riesgo. No han tenido el mismo periodo de aprendizaje en los primeros meses de vida”, opina Theo Oberhuber de Ecologistas en Acción.

También parece que estos ejemplares presentan un patrón de desplazamiento mayor una vez liberados para buscar un territorio adecuado (las zonas de suelta, aunque escogida por sus características favorables, son limitadas). Así, los rastreos han comprobado cómo ejemplares liberados en Castilla-La Mancha cruzan toda la Comunidad de Madrid o recorren muchos kilómetros al sur. Y cuantas más infraestructuras se cruzan, mayor riesgo.

Cada lince ibérico puesto en el campo ha implicado una inversión pública. El programa de reintroducción ha conseguido unos 70 millones de euros entre la aportación de la Unión Europea y nacional. El Ministerio de Medio Ambiente informaba en 2016 que, hasta ese momento, se habían liberado 145 ejemplares y que se planeaba soltar otros 31 en 2018 lo que dejaría la cifra en 176. Más de 300.000 euros por ejemplar. Un gran esfuerzo como para dejarlo perecer por un atropello.

La especie, con todo, salió de estado crítico a en peligro de extinción. En 2012 el censo oficial se cerró en 311 ejemplares (último descenso) y el de 2017 superará los 500, según el proyecto Iberlince, “un éxito”, dicen sus responsables. Ante los aumentos en los atropellos, la ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina contestó en 2015 que ” hay más muertes porque la población ha aumentado”.

Una buena parte de esta mortalidad vial, que no deja de minar el multimillonario plan para sacar al felino de su estado de amenaza, se ha dado en vías bajo la competencia del Ministerio de Fomento: casi la mitad de accidentes fueron en autovías, carreteras nacionales y alguna vía férrea. El resto se distribuye en carreteras autonómicas o locales de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha, según la respuesta del Ejecutivo al diputado socialista Miguel Ángel Heredia. Los automóviles son la primera causa de muerte no natural de esta especie protegida.

Precisamente, el Gobierno ha invertido en convertir estas infraestructuras en más seguras (permeables al paso de fauna) cinco veces menos de lo comprometido. 500.000 euros en lugar de los 2,5 millones anunciados. Los ministerios de Medio Ambiente y Fomento han publicitado dos veces este compromiso. Una primera en junio de 2015 y otra segunda vez en noviembre de 2017 (un curso especialmente funesto en las carreteras con 21 linces fulminados). El diputado de Unidos Podemos, Juan López de Uralde ha preguntado al Gobierno sobre las causas para no haber ejecutado estas inversiones prometidas.

Cuestión de seguridad vial

“A veces bastaría con limitar la velocidad en un tramo de carretera de poco más de un kilómetro”, recuerda Oberhuber. Los pasos de fauna, además de caros, se están revelando como una infraestructura lenta. Desde que se plantea hasta que se ejecuta pueden pasar tres años. A ese ritmo, caen muchos linces en esos puntos negros.

La organización WWF argumenta que el atropello de linces debería enfocarse ya desde un punto de vista de seguridad vial “los pasos lo utilizan todo tipo de fauna”, en lo que llaman “permeabilidad” de las vías: que las infraestructuras que atomizan el territorio puedan atravesarse de manera segura.

Cada año se registran entre 12.000 y 14.000 accidentes de tráfico con algún tipo de fauna involucrada, según los datos de la DGT. Las empresas de mantenimiento de carreteras cuentan que retiran 365.000 animales muertos anualmente. Los ecologistas calculan que la factura real debe ser mucho mayor: “Unos diez millones de vertebrados”.

Un estudio de la Universidad Complutense de 2016 quiso cuantificar el volumen económico que supone esta siniestralidad y concluyó que los 74.600 accidentes registrados entre 2006 y 2012 se llevaron más de 100 millones de euros “en gastos de ambulancia, hospitalización, pérdida de productividad, reparaciones, intervenciones de bomberos…”. Quedada fuera, y así se hacía constar, la pérdida de biodiversidad. Podría añadirse también el gasto público que cada ejemplar de lince ibérico criado y liberado se esfuma con cada atropello.

El caso diablo de Tasmania

La muerte de animales en las carreteras no es un problema exclusivo de España. En Europa se han calculado unas 500.000 colisiones por presencia de fauna en las vías. Cosa distinta es la manera de abordarlo.

Sirve de ejemplo cómo en Australia acaba de considerarse un problema de bienestar animal. Cómo argumento, se ha utilizado uno de sus animales emblemático: el diablo de Tasmania. Catalogado como en grave peligro de extinción, este mamífero padece una enfermedad exclusiva (un cáncer facial) que lo diezma a pasos agigantados. En su intento por salvar la especie, el Gobierno aplica un tratamietno específico a razón de 25.000 dólares por ejemplar. Hace unos días, cuatro diablos que habían recibido ese tratamiento murieron a las semenas de ser reintroducidos. ¿La razón? Atropellos de coches. Hasta el mismo lobby automovilista del país el que ha lanzado una campaña nacional para convencer a los conductores de que sean cuidadosos.

Fuente: eldiario.es




El visón europeo y el urogallo, al borde de la extinción

Medio Ambiente declara por primera vez siete especies “en situación crítica” en España.


El visón europeo camina hacia la extinción en España. Se calcula que quedan menos de 500 ejemplares repartidos en pequeñas poblaciones aisladas en cinco comunidades autónomas. Se trata, como recuerda WWF, de uno de los mamíferos más amenazados del continente, en gran parte por culpa de la competencia con el visón americano, una especie invasora. La Mustela lutreola corre un “riesgo inminente de extinción total”, alerta la organización conservacionista en un informe reciente.

La situación de otras seis especies, la jara de Cartagena, el alcaudón chico, la náyade auriculada, la cerceta pardilla, la nacra común y el urogallo cantábrico, también ha llegado al límite. Por eso la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente, de la que forman parte el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente y las comunidades autónomas, ha acordado este lunes declararlas “en situación crítica”.

Todas estas especies ya figuraban en el Catálogo Español de Especies Amenazadas como “en peligro de extinción”. La nueva declaración, que aún debe aprobarse mediante orden ministerial, significará que se destinarán más recursos y más esfuerzos a su conservación. “Salvo la nacra, no se trata de que las especies hayan empeorado de repente”, explica un portavoz de Medio Ambiente. “Lo que se pretende es que la nueva situación, derivada de un análisis de la información disponible, potencie la realización de acciones concertadas para su conservación entre todos los actores que tengan competencias”, añade.


Nacra común ULLSTEIN BILD / GETTY IMAGES

La Ley del Patrimonio Natural, de 2007, recoge que, cuando una especie en peligro de extinción entre en situación de “riesgo inminente de extinción”, se la podrá declarar en situación crítica. Una de las consecuencias de esa declaración es que los proyectos de recuperación de esas especies se consideran de interés general y su tramitación tendrá carácter de urgencia. “El ministerio reconoce la gravedad de la situación y la necesidad de actuar con estas especies”, afirma a EL PAÍS Luis Suárez, responsable de Especies de WWF.

Las organizaciones ecologistas esperan ahora que Medio Ambiente destine partidas específicas para acciones concretas, especialmente en el caso del visón europeo, para el que WWF lleva desde principios de año desarrollando la campaña Salva al visón europeo de la extinción. “WWF lamenta que el Gobierno no haya acompañado esta declaración de los recursos económicos necesarios para salvar a esta especie de la extinción”, ha señalado la organización en un comunicado. “El MAPAMA debería aportar al menos un millón de euros al año, lo que permitiría realizar medidas concretas a nivel nacional, como un censo, un centro de cría y acciones de conservación ex situ”, añade.


Urogallo Cantábrico. WIKIMEDIA COMMONS

El urogallo cantábrico, del que según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) solo quedan entre 250 y 300 machos, también se beneficiará de esta declaración. El número de ejemplares de esta especie ha disminuido entre el 25% y el 50 % en los últimos 15 años y su hábitat en la cornisa Cantábrica es fragmentado y disperso, lo que lo sitúa también en peligro de extinción.

“Necesitamos mayor implicación en materia de investigación de estas especies”, ha asegurado a Efe la consejera de Agricultura de la Comunidad Valenciana, Elena Cebrián, quien ha destacado el caso de la nacra, “un molusco que sufre una mortalidad masiva en la costa Mediterránea”, y que ha generado una situación ante la que “preocupa el escaso conocimiento científico acerca de su desaparición”.

El consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad de Aragón, Joaquín Olona, ha explicado también a Efe la situación de la náyade auriculada, otro molusco esta vez presente en el Canal Imperial y en el Canal del Tauste de la región, que expertos locales “ya están criando en cautividad para asegurar su permanencia”, dado el riesgo en el que se encuentra.

Fuente: elpais.com




El comercio de dientes de hipopótamos en Hong Kong pone en peligro a esta especie amenazada

El consumo y la diferencia en los registros de la ciudad entre las importaciones y exportaciones de dientes de este animal han puesto a las autoridades en el punto de mira.

Caparazones de tortuga, cuernos de rinoceronte o escamas de pangolín. Estos tres artículos son algunos de los variopintos productos que uno se puede encontrar cuando pasea por el barrio de Sheung Wang, en Hong Kong, una ciudad que por ser lugar de tránsito mundial de mercancías y puerta de entrada a China siempre ha jugado un papel esencial en el comercio -legal e ilegal- de especies raras y sus partes. En sus calles, salpicados entre los rascacielos, los comercios exponen unos enseres que son utilizados para decoración, medicina tradicional o gastronomía, pero que ponen en riesgo la biodiversidad en diferentes partes del planeta y la supervivencia de numerosas especies. Ahora, un estudio llevado a cabo por la Universidad de Hong Kong (HKU) ha puesto el acento en los hipopótamos, un gran mamífero que ya fue calificado como vulnerable en el año 2006.

Desde el año 1975, Hong Kong ha recibido el 90% del comercio internacional de dientes de hipopótamos, lo que equivale a unos 700.000 kilos de este producto. Utilizado para hacer pendientes o pulseras, este material no es tan codiciado como el marfil pero se ha hecho más popular en los últimos años. Aquel que quiera hacerse con él, lo puede encontrar tanto en tiendas especializadas como en algunos puestos de los mercadillos más locales de una ciudad en la que también operan organizaciones criminales especializadas en traficar con la vida de muchos animales. En julio de este mismo año las autoridades aduaneras confiscaron el mayor alijo de marfil incautado en la isla en las últimas tres décadas, unas 7,2 toneladas de colmillos de elefante con un valor en el mercado negro equivalente aunos 63 millones de euros.

El comercio de dientes de hipopótamos en Hong Kong pone en peligro a esta especie amenazada 7.000 especies protegidas sufren cada año el tráfico ilegal
Aquella operación puso de manifiesto que, pese a los controles y prohibiciones sobre este tipo de productos, el contrabando continúa activo, aunque para la organización WildAid también hay datos esperanzadores. Uno de ellos es que el mayor mercado de marfil del mundo, China, ha prohibido todas las ventas nacionales de estos productos desde el 1 de enero de 2018, lo que supone “el mayor paso para reducir la caza furtiva de elefantes”. Esta iniciativa ya ha dado sus frutos hasta la fecha y “ha provocado una disminución del 80% en las incautaciones de marfil que ingresan al país, así como una reducción del 65% en los precios del marfil en bruto”, declaró recientemente en un comunicado Peter Knights, director ejecutivo de la organización. Sin embargo, ahora preocupa que los consumidores de este tipo de productos busquen otros de similares características y como declaró Alex Hofford, de WildAid Hong Kong a este diario “otras especies paguen el precio”.

Este podría ser el caso de los hipopótamos cuya supervivencia está en grave riesgo después de años y años de explotación sin que los países de origen hayan rendido cuentas a nadie. Esa es una de las razones que empujaron a la estudiante Alexandra Andersson y su profesor Luke Gibson -ambos de la HKU- a investigar sobre el caso del comercio de dientes de hipopótamos en la ciudad. Ambos encontraron una gran discrepancia entre las cifras de exportaciones e importaciones y a partir de ahí elaboraron el informe. En él, denuncian la situación y rebaten las causas que los organismos oficiales argumentaron para explicar una diferencia que, según concluyeron, deja entrever cómo prima el beneficio económico sobre la conservación de las especies y cómo los controles no llegan a ser del todo efectivos.

“En el estudio se refutan una a una las respuestas que hemos recibido ante la diferencia más grande que hemos encontrado en el comercio de este tipo de productos”, relata al diario EL PAÍS Andersson desde una mesa a las puertas del centro educativo hongkonés. Según recoge el artículo, el 75% de los dientes recibidos proviene de Uganda y Tanzania, países que forman parte de la Convención Internacional sobre el Comercio de Especies Amenazadas de Fauna y Flora (CITES), una institución que aglutina a más de 183 gobiernos alrededor del mundo y que persigue evitar que el comercio internacional de animales y plantas silvestres amenace su existencia y exceda las cuotas internacionales acordadas.

Sin embargo, los registros muestran que desde que Tanzania se uniera a la CITES en 1980, Hong Kong ha recibido un total de 3.176 kg más de dientes de hipopótamo que los declarados como exportados por el país africano. En el caso de Uganda, en las 19 transacciones comerciales de hipopótamos con la ex colonia británica desde 1991, la metrópoli china ha recibido una cifra menor que la declarada como exportada por Uganda, lo que supone una diferencia de más de 2,700 hipopótamos individuales o el 2% de la población mundial. Un panorama que hizo a la estudiante de investigación de posgrado en la escuela de ciencias biológicas de la HKUcontactar con las autoridades de la ciudad china y con la CITES para buscar una respuesta que nunca obtuvo.

Según relata, el organismo internacional le derivó a su web y el gobierno de Hong Kong tardó tres semanas en contestar para instarle a que contactara con los gobiernos de Uganda y Tanzania, los cuales nunca respondieron. “Si las autoridades no monitorizan más diligentemente el comercio internacional de especies amenazadas, esas especies podrían estar expuestas a niveles de explotación inmanejables, lo que podría conducir a la extinción”, insistió Andersson al tiempo que destacó que Uganda había dejado de exportar este producto desde el año pasado, probablemente por “el descenso tan acusado de la población de hipopótamos que ha experimentado el país en los últimos años”.

Para la ex periodista, el hecho de que los propios países pongan freno a la importación de animales en peligro de extinción es un avance, especialmente con una especie que de seguir disminuyendo al ritmo del 30% cada 30 años, podría llegar a desaparecer en un siglo, tal y como alertó la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. No obstante, mientras los gobiernos van dando pequeños pasos, queda concienciar a numerosos consumidores y comerciantes cuyos objetos fetiche van desde colmillos de tigre a coloridos picos de pájaros exóticos. Todos ellos de fácil acceso en la ciudad con el aeropuerto de carga más ajetreado del mundo.

Fuente: elpais.com