La contaminación del aire en las ciudades españolas vista por el satélite europeo Sentinel-5p

El NO2 es uno de los contaminantes que más afecta hoy a la salud de las personas y las mediciones han sido realizadas por el espectrómetro TROPOMI (TROPOspheric Monitoring Instrument) a bordo del satélite Copernicus Sentinel-5 Precursor, también conocido como Sentinel-5p. ¿Qué muestra sobre estas emisiones este satélite lanzado en 2017 por la Agencia Espacial Europea (ESA)? “Lo interesante es que el satélite, como es capaz de medirlo todo, muestra muy bien la relación con las emisiones NOx causadas por los humanos”, incide desde Ámsterdam Henk Eskes, investigador del Instituto Meteorológico de Holanda responsable de estas mediciones con TROPOMI. “Las mayores emisiones son donde hay más concentración de gente, más actividad industrial, más coches”.

El espectrómetro TROPOMI es la contribución de este país al programa europeo Copérnico, de control ambiental y de seguridad. En Holanda se ha diseñado y construido. Y en la agencia meteorológica nacional de este país investigan la relación cuantitativa entre las concentraciones que mide TROPOMI y la contaminación del aire.

Los puntos que en la imagen aparecen de color amarillo y rojo son aquellos que registran mayor concentración de NO2. La enorme masa amarilla y roja que se ve en el centro de Europa corresponde a Holanda, Bélgica y Alemania, con mayor densidad de población. En España, las zonas con más contaminación emitida corresponden a las grandes ciudades: Madrid, Barcelona, Sevilla, Granada, Valencia, Bilbao, Gijón, A Coruña… Las mediciones fueron realizadas por el satélite en los meses de primavera y verano, así pues no hay calefacciones encendidas, su procedencia son los coches.

Además, en la imagen también se distinguen de forma nítida las emisiones generadas en tramos de grandes carreteras como Murcia-Albacete, Zaragoza-Logroño, Valladolid-Burgos, Sevilla-Córdoba… De hecho, estos son los meses en los que hay mas coches moviéndose hacia las playas.

“TROPOMI es mejor que otros instrumentos porque puede identificar fuentes individuales, aisladas, por ejemplo un puerto o un aeropuerto”, prosigue Eskes.

¿Y las líneas blancas que se perciben sobre el color azul? “Son los barcos que rodean la costa mediterránea, pues los buques emiten gran cantidad de NO2.  A la altura de Gibraltar se observa una gran densidad de barcos, que después prosiguen por la costa de Portugal hasta Reino Unido, para después atravesar el Canal de la Mancha hasta puertos como el de Rotterdam, el más grande de Europa”.

La gran aportación de instrumentos como TROPOMI es que tienen una visión mucho más amplia que la que recoge la regulación europea de emisiones. Como matiza Eskes: “Las concentraciones actuales están monitorizadas por más de 1.000 estaciones de medición repartidas por toda Europa. Pero TROPOMI observa la contaminación del aire en todas partes, no en localizaciones determinadas sobre la superficie. Así se puede cuantificar mejor la emisión de gases tóxicos y obtener información sobre las fuentes”.

Concentraciones de dióxido de nitrógeno captadas por el satélite Tropomi de abril a septiembre de 2018.

Fuente: Ballena Blanca – eldiario.es

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