La mitad de todas las especies de anfibios se encuentran en peligro de extinción

Un nuevo estudio determina que es probable que más de mil especies de anfibios poco conocidas para la ciencia se enfrenten a la extinción, sumándose a las 4.200 especies amenazadas identificadas por la ONU.

Las pruebas de que los anfibios del planeta corren peligro van acumulándose.

En marzo, un estudio publicado en la revista Science determinó que 501 especies de ranas y salamandras habían sido empujadas a la extinción por un hongo asesino conocido como quítrido. Es más del doble que la estimación anterior.

A principios de esta semana, el comité sobre la biodiversidad de Naciones Unidas anunció que los impactos humanos amenazan la existencia de casi un millón de especies, entre ellas el 40 por ciento de todas las especies de anfibios conocidas para la ciencia, o unas 3.200 especies.

Y ahora, un nuevo estudio, publicado el 6 de mayo en la revista Current Biology, ha empleado análisis estadísticos para predecir que deberían añadirse a la lista otras 1.100 especies de anfibios clasificadas actualmente como «con datos insuficientes» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, que establece el estado de conservación global de plantas y animales.

Si los hallazgos del equipo son correctos, significaría que 4.300 especies —o más de la mitad de las ranas, salamandras y cecilias del planeta— están en peligro de extinción.

Pero queda un rayo de esperanza.

«[En] los neotrópicos, las especies que sabemos que están amenazadas tienen distribuciones geográficas muy similares en comparación con las especies con datos insuficientes que, según se prevé, estarían amenazadas», afirma Pamela González del Pliego, ecóloga de la Universidad de Yale y autora principal del estudio. «Por lo tanto, si intentamos conservar las zonas donde se encuentran especies amenazadas, protegeremos también a las especies con datos insuficientes».

Falta de información

Jonathan Kolby, explorador de National Geographic y director del grupo de especialistas en anfibios de Honduras de la UICN, dice que no le sorprenden las nuevas estadísticas. Sin embargo, afirma que quizá haya algo aún más importante que las cifras. Esto es, una mejor comprensión de lo que significa ser clasificado como especie con «datos insuficientes».

La Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN clasifica los animales en las categorías de preocupación menor, casi amenazada, vulnerable, en peligro de extinción, en peligro crítico de extinción, extinta en estado silvestre y extinta. También tiene una clasificación para especies «con datos insuficientes». En términos simples, cuando una especie se clasifica como «con datos insuficientes», significa que los científicos no tienen información suficiente como para evaluar su riesgo de extinción. Existen muchos factores que llevan a esta clasificación.

Por ejemplo, Kolby explica que las nuevas especies suelen clasificarse como con datos insuficientes porque se tiene muy poca información sobre ellas. Asimismo, cuesta más estudiar a algunos animales que a otros. Esto se aplica en especies que son pequeñas y misteriosas, o aquellas que viven en hábitats remotos, como es el caso de muchos anfibios. Finalmente, determinadas ramas del árbol de la vida reciben mucha más atención científica que otras, sobre todo los mamíferos carismáticos, lo que provoca vacíos de información.

Sea cual sea el caso, Kolby afirma que al UICN ha combatido durante años  la percepción de que las especies con datos insuficientes están seguras.

Los resultados de una reciente investigación de anfibios a nivel global demuestran que el hongo quítrido ha amenazado al doble de especies de lo que se creía.

«Mucha gente cree que la clasificación de datos insuficientes es una prioridad menor que las que están en peligro de extinción o en peligro crítico de extinción», afirma Kolby, que no participó en el estudio. «Y por eso las especies con datos insuficientes no obtienen muchos fondos de conservación».

El nuevo estudio demuestra que las especies con datos insuficientes suelen ser tan vulnerables como otras más conocidas.

González del Pliego sostiene que el equipo llegó a esta conclusión analizando qué rasgos coinciden con el riesgo de extinción en las especies ya clasificadas, aspectos como el tamaño corporal, el tamaño del área de distribución y la ubicación geográfica. A continuación, analizaron la lista de anfibios con datos insuficientes de la UICN en busca de especies que mostrasen esos rasgos. Con esto, dedujeron que hay todo un nuevo conjunto de criaturas al límite.

Llenando vacíos

Otro hallazgo importante del estudio fue que determinados lugares, como África Central y el Sudeste Asiático, son desiertos de conservación de la protección de anfibios. En estas áreas, científicos y gobiernos deben crear nuevos planes de conservación destinados a anfibios con datos insuficientes que probablemente no se salvarán bajo el paraguas de especies más conocidas.

«Por suerte, con nuestro estudio podemos saber a dónde deberían destinarse los recursos y qué especies y regiones deben protegerse primero», afirma González del Pliego.

Según Jodi Rowley, bióloga de anfibios en el Museo Australiano y exploradora de National Geographic que no participó en el estudio, los anfibios son unos de los animales menos conocidos y más amenazados del planeta. Pero ella también ve motivos para conservar la esperanza.

«Nos encontramos en un momento de la historia emocionante y fundamental. Participamos en una carrera para descubrir la biodiversidad que tenemos en este asombroso planeta», afirma Rowley. «No es demasiado tarde para generar los cambios necesarios para garantizar que no perdamos para siempre la mayoría de estas especies».

Un nuevo estudio determina que muchas especies de anfibios cuyas poblaciones se clasifican «con datos insuficientes» probablemente estén en peligro de extinción.

Fuente: nationalgeographic.es

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